El plan 'de las tres botellas' ilumina a Marco Asensio en Turquía: su última victoria ya es viral gracias a su peculiar estrategia
En un mundo cada vez más digital, una explicación viral sirvió de antesala del gol de la victoria en el último partido del Fenerbahce

Marco Asensio recibe indicaciones con tres botellas / BeIN Sports/Getty Images

La segunda juventud de la que está disfrutando Marco Asensio en el fútbol turco se ha abierto paso en dimensiones mundiales por la peculiar 'pizarra' que está dándole resultado. El español, que aterrizó en Turquía y se ha convertido en los últimos meses en uno de los hombres de confianza del italoalemán Domenico Tedesco, se ha convertido en una fuente inagotable de goles y asistencias en los últimos encuentros del equipo. Su última intervención directa sirvió para decantar la última victoria de 'su' Fenerbahce sobre el Alanyaspor en la liga otomana.
Una imagen de este partido se ha viralizado en redes sociales en las últimas horas. Y es que el método rudimentario con el que Asensio recibió indicaciones en pleno partido fue captado por las cámaras de BeIN Sports justo antes de que el resultado se decantase del lado del Fenerbahce. El español, para colmo, intervino como asistente del 2-3 definitivo sólo unos minutos después de que entrase en acción el ya exitoso plan 'de las tres botellas'.
Una pausa propia del devenir del encuentro fue aprovechada al máximo por el banquillo de los de Estambul. Marco Asensio se dejó caer a la banda para refrescarse y, de paso, tuvo unos segundos de charla intensa con Domenico Tedesco que dejaron una de las imágenes curiosas de la temporada. Porque en un mundo cada vez más digitalizado, la herramienta más a mano que utilizó el entrenador para dar sus instrucciones de forma visual fueron tres botellas de plástico.
Los segundos publicados en las redes sociales de BeIN Sports no tienen desperdicio. Mientras Tedesco trataba de exprimir al máximo los instantes de pausa en mitad del partido intercambiando las botellas de posición sobre los márgenes del césped, el español asentía como testigo en primera línea de un momento inédito en el fútbol de élite. Dicho y hecho, la conversación terminó con una palmada efusiva del técnico sobre el dorso del jugador, dando por cerrado un plan que terminó saliendo a la perfección.




