Las claves de la inversión ferroviaria en España: récord en los últimos diez años, pero una red mucho más exigente
La escasa partida de gasto durante los años de la crisis financiera se ha corregido, pero la liberalización ferroviaria ha llevado al tráfico en máximos históricos: ¿Es suficiente? Lo analizamos en Hora 25 de los Negocios

Las cifras de la inversión ferroviaria
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El accidente de Adamuz (Córdoba) ha reabierto el debate sobre la solvencia ferroviaria, pero también ha puesto el foco en una cuestión puramente económica: cuánto invertimos en ferrocarril y si esa es suficiente para el uso actual de la red.
En la actualidad, el gasto anual en la red ferroviaria se sitúa en torno a los 3.500 millones de euros, con previsión de alcanzar los 4.491 millones al cierre de 2026. Una cifra que, en términos reales, se aproxima mucho a la que se manejaba antes de 2006, cuando el gasto rondaba los 4.800 millones de euros.
El problema no es solo cuánto se gasta, sino en qué contexto se gasta. Hace 20 años, la red era mucho más reducida y el volumen de tráfico notablemente inferior. Antes de la liberalización ferroviaria, la alta velocidad transportaba 11 millones de viajeros al año. Hoy, esa cifra roza los 22 millones, el doble. Y si se compara con el inicio del AVE en 1992, el uso de la red se ha multiplicado por 17.
"Estamos gastando mucho, pero porque tenemos que adaptar una red que se diseñó para unos niveles de tráfico mucho menores", explica a la SER José Manuel Vasallo, catedrático y director del Centro de investigación del Transporte.
Tres grandes etapas de inversión en tres contextos muy diferentes
El análisis histórico muestra tres fases muy claras:
- La gran expansión (2000–2008): durante los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero, la inversión ferroviaria pasó de 4.898 millones a 9.288 millones de euros, un aumento cercano al 90%. Se inauguraron corredores clave y se desplegó gran parte de la red de alta velocidad.
- Los recortes (2012–2018): con la crisis y el gobierno de Mariano Rajoy, el gasto cayó hasta los 2.356 millones anuales, un recorte de alrededor del 60%, que afectó tanto a nuevas inversiones como al mantenimiento. En 2018, el gasto era incluso inferior al del año 2000.
- La recuperación (2018–actualidad): con el gobierno de Pedro Sánchez, la inversión ha vuelto a crecer. De 2.300 millones en 2018 se ha pasado a 3.525 millones, con el objetivo declarado de acercarse a los 4.500 millones.
Es decir, la inversión se ha recuperado de la etapa de recortes, y está en máximos de los últimos diez años, pero en un contexto especialmente desafiante para el sector, con una infraestructura más extensa, más compleja y mucho más utilizada que hace una década. Solo en los últimos cinco años, de hecho: en el Madrid-Barcelona y el Madrid-Málaga-Granada aumentan un 50%; en el Madrid-Alicante se duplican y en el Madrid-Sevilla aumentan un 60%.
"Tenemos unos niveles de circulación muy superiores a los que había hace unos años, pero han venido de repente y sin que todo el sistema de gestión sea capaz de adaptarse", explica Vasallo.
¿Está saturada la red española?
Pese al aumento de tráfico, los datos comparativos europeos indican que España no opera al límite de capacidad. El número medio de trenes diarios por kilómetro de alta velocidad es de 58 trenes en España, frente a los 96 en Francia y 248 en Italia.
En nuestro país, las líneas más utilizadas son Madrid–Barcelona y Madrid–Valencia, con unas 27 frecuencias diarias, lejos aún de los niveles de los grandes corredores europeos como París–Lyon o Roma–Milán.




