Cinco días de prisión para los aficionados del Brujas detenidos por acudir al partido ante el Kairat Almaty disfrazados de 'Borat'
Las autoridades kazajas castigan a los tres hinchas belgas por "actos irrespetuosos y perturbadores del orden público"

Gestos de cariño de la plantilla del Brujas hacia los aficionados desplazados a Almaty / Photonews

Tres aficionados del FC Brujas que se desplazaron a Kazajistán para presenciar el partido de Champions League entre el equipo belga y el Kairat Almaty fueron detenidos por las autoridades locales por disfrazarse de 'Borat', el satírico personaje kazajo con icónico tanga verde encarnado por el cómico británico Sacha Baron Cohen. Ante todos ellos se ha abierto un procedimiento administrativo contra ellos por embriaguez y "hooliganismo". Este miércoles, además, han sido castigados a cinco días de prisión, por lo que permanecerán retenidos en Kazajistán hasta el próximo domingo.
"El 20 de enero, tres hombres cometieron actos irrespetuosos y perturbadores del orden público durante un partido de fútbol", informó un comunicado de las autoridades locales que reproduce este miércoles el diario DH Les Sports. Ante ello, los medios belgas han recogido la incomprensión del entorno "Es muy grave. No hicieron nada más que ponerse un disfraz de Borat", relató uno de sus amigos al diario belga Nieuwsblad.
Los aficionados, situados entre los 500 seguidores visitantes que poblaban las gradas del Estadio Central de Almaty, fueron detenidos en la noche del martes en la que se disputó el partido, que se saldó con victoria del Brujas por 1-4. Pese a que los termómetros marcaban temperaturas por debajo de cero grados centígrados, los tres hinchas belgas lucieron el emblemático tanga verde con tirantes por encima de los hombros del personaje humorístico creado en 2006 para la película Borat: Lecciones culturales de Estados Unidos para beneficio de la gloriosa nación de Kazajistán.
El personaje de Borat, un supuesto periodista kazajo antisemita, racista, machista y homófobo que en sus aventuras audiovisuales habla inglés con un marcado acento del este, nunca ha gustado a las autoridades de Kazajistán. No obstante, tras un fuerte rechazo inicial, con conatos de censura al producto y protestas oficiales por lo que en Astaná se entendía como una denigración a su país y a su cultura, en los últimos años se ha relajado el descontento local hacia el icono, que también sirve de reclamo turístico.
El ministerio belga de Asuntos Exteriores ha comunicado que sigue de cerca la situación mientras ha dispuesto ayuda consular a sus compatriotas.




