Un maquinista de Renfe, tras la trágica semana en las vías: "Ahora sí sentimos inseguridad y miedo"
Juanlu González, conductor de mercancías, describe el impacto emocional y técnico tras los accidentes de Adamuz y Gélida y la suspensión de Rodalies en Cataluña

Un maquinista de Renfe tras la trágica semana en las vías: "Ahora sí sentimos inseguridad y miedo"
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Madrid
La suspensión del servicio de Rodalies en Cataluña por "causas operativas" coincide con una de las semanas más duras que recuerda el sector ferroviario. A la tragedia de Adamuz, donde ya se contabilizan 45 víctimas mortales tras la recuperación de dos cuerpos de los trenes siniestrados, se suma el accidente de Gelida, en el que falleció un conductor en prácticas. En este contexto, los maquinistas han quedado en el centro del foco público.
Juanlu González, maquinista de mercancías de Renfe, explica en La Ventana que la percepción dentro de la cabina ha cambiado radicalmente. "Siempre hemos sabido que faltaba inversión en la línea convencional, que había limitaciones e infraestructuras envejecidas, pero inseguridad como tal no la habíamos sentido nunca", señala. Ahora, reconoce, "sí hay miedo, porque ves que esto te puede quitar de en medio muy rápido".
Desde su experiencia, González apunta a varios factores estructurales. El primero, el impacto de la climatología: "El clima de hoy no es el de hace 20 años y eso obliga a introducir cambios para evitar desprendimientos. Hay un componente de azar, sí, pero todo lo que esté en nuestras manos hay que hacerlo", afirma.
También alerta del estado del mantenimiento. Desde la cabina, dice, "cada vez vemos más externalización", aunque subraya que Adif cuenta con "profesionales con una experiencia enorme" cuya labor es clave para garantizar la seguridad. Recuerda además que por líneas como la R4 circulan tanto cercanías como mercancías, lo que exige una vigilancia constante de la red convencional, "que ha quedado en segundo plano frente a la alta velocidad".
Además, en las últimas horas hemos conocido que una vagoneta de Adif chocó contra una roca y se registraron "tres o cuatro incidentes más" relacionados con las condiciones meteorológicas. Una situación que, según explica, muchos maquinistas están compartiendo públicamente. "Estamos mostrando en redes la cara más cruda de la profesión más bonita del mundo", afirma.
Más allá de la técnica, González pone el acento en la carga emocional. "Cuando los viajeros se suben al tren, los hacemos nuestros. Asumimos una responsabilidad enorme", dice, comparándolo con llevar una excursión escolar. Por eso, reconoce que duele especialmente la desconfianza. "Que se dude de si podemos garantizar la seguridad es muy duro".




