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Sociedad

El misterio tras el Manuscrito Voynich: nadie sabe quién lo escribió, qué dice ni en qué idioma está

Un enigma del siglo XV que sigue desconcertando a lingüistas, historiadores y científicos

El misterio tras el Manuscrito Voynich: nadie sabe quién lo escribió, qué dice ni en qué idioma está

El divulgador Luis Cortés llevó esta semana a Serendipias uno de los libros más misteriosos que existen: el Manuscrito Voynich. Su fama no se debe a su antigüedad ni a su belleza, sino a algo mucho más llamativo

"Es un libro raro por un doble motivo", explicaba Cortés al comienzo. "Para empezar, no sabemos quién lo escribió. El nombre Voynich no tiene nada que ver con su autor, porque ni siquiera sabemos si llegó a firmarlo alguien". Lo único claro es la fecha: gracias a las pruebas de carbono 14, el manuscrito se sitúa en el siglo XV. "A partir de ahí", añadía, "todo lo demás es un misterio absoluto".

La segunda incógnita es su contenido. El texto está formado por cientos de glifos —símbolos que parecen letras— distribuidos con un orden interno, pero ningún experto ha logrado descifrarlos. "No sabemos qué dice y nadie ha conseguido entender ni una sola página", insistía Cortés.

El misterio aumenta al intentar identificar la lengua del manuscrito. "No se sabe en qué idioma está escrito", explicaba. "Hay científicos que ven patrones similares a los del hebreo, del árabe, de lenguas semíticas… pero ninguno encaja. Es como si siguiera reglas que conocemos, pero al mismo tiempo no perteneciera a ninguna lengua real". Incluso planteó la duda más radical: "Ni siquiera sabemos si está diciendo algo o si es solo apariencia de un texto".

A estas incógnitas se suman las ilustraciones. El libro está lleno de dibujos que tampoco ayudan a desmitificarlo: plantas que no existen, diagramas cósmicos difíciles de interpretar y figuras que parecen describir procesos que nadie ha logrado explicar. "Es bellísimo", reconocía Cortés. "Está hecho sobre una vitela muy fina, una delicia de material. Pero las plantas no corresponden a ninguna especie identificada".

Esa mezcla de belleza y desconcierto ha alimentado todo tipo de teorías. "Se ha debatido si es un fraude, si es una broma renacentista… quizá un troll del siglo XV que quiso gastar una broma a todo el mundo", decía entre risas. "Voy a escribir aquello que no se puede interpretar", imaginaba como intención de un posible autor anónimo.

Después de siglos de intentos fallidos, el Manuscrito Voynich sigue siendo uno de los grandes enigmas de la historia de la escritura.