"Me senté en las gradas a llorar": Eva Soriano confiesa el momento más duro tras la cancelación de su programa
La humorista recuerda en 'A las bravas' el derrumbe emocional que vivió al despedirse del plató de Showriano

"Me senté en las gradas a llorar": Eva Soriano confiesa el momento más duro tras la cancelación de su programa
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Eva Soriano compartió en A las bravas uno de los momentos más delicados de su carrera al recordar la cancelación de Showriano, el programa que presentó en Movistar Plus+. La humorista explicó que el final llegó después de "un cúmulo de circunstancias bastante adversas" y de una segunda temporada que, admite, no estuvo a la altura de lo que ella misma esperaba.
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"A nivel artístico-festivo yo no me siento demasiado orgullosa", reconoció. "Se intentó hacer un batiburrillo de cosas que no se adecúan al estándar de calidad que a mí me gustaría para un programa que he diseñado yo". Muy distinta fue su sensación durante la primera temporada, cuando el programa se consolidó y recibió "mogollón de buena crítica". Aquellos meses dejaron incluso un pequeño fenómeno: la canción Somos gays, que —recuerda— "se convirtió casi en un himno" y empezó a sonar en celebraciones del Orgullo.
La segunda etapa, sin embargo, fue para ella "un desacierto absoluto". Soriano aseguró que hubo "muchísimos agentes alrededor" que influyeron en el rumbo del formato, aunque evitó profundizar por prudencia: "Hay muchísimas cosas que no puedo contar porque me gustaría seguir andando en el medio audiovisual".

"Me puse a llorar" en el plató vacío
La presentadora recordó el momento exacto en el que asumió que su proyecto había terminado. "Cuando estaban desmontando el plató me fui, me senté en las gradas y me puse a llorar", confesó.
Soriano explicó que no es lo mismo que cancelen un programa en el que trabajas que uno que has creado desde cero: "Cuando trabajas en algo por encargo y se cancela, bueno… somos asalariados. Es como si cierran una empresa: tú no tienes la culpa". Pero Showriano era distinto: "Cuando te cierran tu propia empresa yo creo que jode muchísimo, y a mí me jodió".
Un aprendizaje a largo plazo
Aunque suele proyectar una imagen firme, Soriano reconoció que la experiencia la removió más de lo que aparentó: "Soy muy Piscis, entonces siento las cosas muy fuertes. Me llevé un disgustito".
Ahora, con algo más de distancia, asegura que el golpe también le ha servido para afinar su rumbo profesional: "He aprendido mucho de lo que me gusta, pero más de lo que no me gusta hacer".




