Puente apunta a un "defecto de fábrica del carril" como una posible causa del accidente de Adamuz y Adif revisará todos los lotes de la empresa que fabricó las vías
El presidente de ADIF no descarta dimitir que si la investigación determina que alguna de sus acciones ha influido en el accidente
Rueda de prensa del ministro Óscar Puente
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha comparecido desde el Ministerio junto al presidente de Adif, Pedro Marco, y el Secretario de Estado de Infraestructuras, José Antonio Santano, tras conocer el primer informe de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), que apunta a que el vagón 6 del convoy de Iryo descarriló por una fractura en la vía, aunque no descarta que "puedan aparecer nuevos hallazgos".
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El ministro ha explicado que comparecía para explicar cómo se hizo la obra de colocación del carril y los mecanismos de control posteriores. Óscar Puente asegura que el informe "arroja cierta tranquilidad", aunque reitera que siguen sin ser respuestas definitivas. "Nunca en cuatro días hemos tenido respuestas", decía, en relación con otros accidentes ferroviarios, asegurando que el informe supone un "refuerzo de la transparencia" del Gobierno.
Puente ha indicado, casi al final de la comparecencia, que "el posible defecto de fábrica del carril es una de las razones que pueden estar en la hipótesis", pero que en este momento necesitan un análisis de laboratorio. "Lo que tenemos garantizado es que sabemos la trazabilidad de esa partida y a partir de ya nos pondremos a localizar los carriles", ha sentenciado el ministro de Transportes.
Además, Adif revisará todos los lotes de la empresa que fabricó las vías del tramo de Adamuz donde se produjo el accidente. En la rueda de prensa se ha insistido en que las soldaduras en ese tramo se hicieron siguiendo toda la normativa en materia de seguridad por una empresa que está al 50% participada por Adif.
Puente ha vuelto a mostrar los documentos que certifican que las inspecciones del punto concreto donde produce el descarrilamiento, en las que evalúan que se encuentra apto de acuerdo a la normativa y las propias recomendaciones de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF). Se llevaron a cabo 114 ensayos sobre soldaduras y 36 de ellas se repitieron hasta en dos ocasiones, siendo todos ellos positivos.
"Les he dicho que el accidente, es extraño. Es un descarrilamiento que, de estas características, al menos en viajeros y con estos resultados, no habíamos tenido nunca", insistía, afirmando que sí que existe un antecedente similar con un tren de mercancías en el año 2017. Según Puente, fue debidamente evaluado y se adoptaron las correspondientes recomendaciones.
Puente también ha aclarado que se produjeron 13 bateos de la vía en el año pasado en el tramo analizado, en un entorno de 10 kilómetros, a un lado y a otro. "Son muchos", señalaba, aclarando que el último tuvo lugar el 6 de noviembre de 2025.
También ha repasado las cuatro incidencias registradas por los maquinistas en los últimos cuatro meses, la última registrada el pasado 26 de noviembre de 2025. Óscar Puente ha sostenido que "ninguna estuvo relacionada con la infraestructura, ni con vibraciones", a la vez que ha insistido en que esta información tiene "trazabilidad". "No había ninguna señal de que hubiera una anomalía que exigiera una intervención de carácter inmediato", ha dicho.
No fue hasta las 19:09 del día del accidente, ha señalado Óscar Puente, cuando se produce un "pico en la gráfica" que corresponde al último tren de la flota de Renfe que pasó por ese tramo antes del descarrilamiento. "Algo en la infraestructura, no sabemos exactamente dónde, algo había en la vía evolucionando en el sentido de producir una mayor aceleración lateral", ha dicho, asegurando que los trenes anteriores no detectaron "ninguna anomalía".
Los Iryo son "más susceptibles" a generar "muescas" por su peso
Sobre los bogies, Puente recuerda que se detectaron unas "marcas similares" en dos trenes a las que tiene el convoy de Iryo que pasaron antes que el accidentado. "Ninguno de los trenes que pasó ese día y que hemos examinado, de nuestra flota, tiene ningún vestigio", repetía. También ha reiterado que los trenes de Iryo son más pesados, lo que explicaría que otros trenes de su flota sí tengan esas huellas.
"Si lo que había en la vía era una pequeña deficiencia que todavía no había dado la cara y que era la que producía, hablando en términos de hipótesis, esa muesca en los bogies, era más susceptible de producirse en vehículos más pesados", aclaraba.
Puente también ha dejado espacio para responder a las preguntas formuladas por el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, en su comparecencia de este viernes. "Tengo que decir que una buena parte de ellas se apoyan en bulos que han sido difundidos por algunos medios de comunicación. No lo reprocho, en cualquier caso me dan la oportunidad de responderlos", ha espetado.
Por ejemplo, Puente ha desmentido que el centro de control perdiera el rastro del Alvia. "Aparece en todo momento situado en los paneles de control, ocupando un determinado circuito de vía". Sobre si Adif se hubiera dado cuenta si el maquinista del Iryo no hubiese llamado, el ministro ha insistido en que sí, afirmando que "se dio cuenta de que el Alvia estaba detenido y llamó para ver qué es lo que pasaba".
Sobre la llegada de los servicios de emergencia, Óscar Puente ha declarado que "todos fueron en el menor tiempo posible e hicieron todo lo mejor que pudieron. "Cuando se llega allí el primer tren que encuentran es el Iryo y ya había fallecidos. El Alvia estaba más difícil de localizar. Es lógico que tardaran algo más en llegar", aclaraba.
Puente no se plantea dimitir
El presidente de Adif, por su parte, ha afirmado que "asumirá las consecuencias" de la investigación. "Si de la finalización de la investigación, se determina que alguna acción u omisión por mi parte no ha ayudado o ha influido en este accidente, no tenga ninguna duda de que asumiré las consecuencias que se determinen, sin dudarlo, desde el minuto cero", ha dicho.
De igual forma, Puente ha reconocido que siente capacitado para seguir al frente del Ministerio de Transporte, asegurando que el accidente "no le resta capacidad". Tampoco "teme" que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le pida la dimisión. "Él puede tomar la decisión de cesarme cuando quiera, pero no estoy preocupado", ha afirmado.
El ministro de Transportes ha indicado que no cree que el accidente le "reste ninguna capacidad" para seguir en el cargo, aunque ha avanzado que sí lo haría si su responsabilidad ha contribuido a la causa del daño o su agravamiento.
"Me siento capacitado absolutamente", ha destacado el ministro, que ha recalcado que "en un asunto de este calado" considera que quien resulte afectado por la responsabilidad del accidente de Adamuz (Córdoba), que ha causado la muerte a 45 personas, tendría que dimitir.