Trump no acudirá a la Super Bowl y critica a los artistas que actuarán durante el partido
El presidente estadounidense considera que la elección del puertorriqueño Bad Bunny y la banda Green Day como encargados de los espectáculos musicales de esta edición de la Super Bowl "es una terrible decisión"
Donald Trump en el Foro Económico Mundial en Davos / LAURENT GILLIERON (EFE)
Madrid
Se acerca una de las fechas más importantes a nivel deportivo en Estados Unidos, la final de la NFL, llega por fin una nueva edición de la mítica Super Bowl. Este nueve de febrero, las personalidades más reconocidas del país americano se concentraran en los palcos del Levi's Stadium de California, pero sin duda, todas las miradas estarán dirigidas hacia un asiento que promete estar vacío.
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Este asiento de vista privilegiada está reservado para el presidente estadounidense Donald Trump, pero según ha indicado el líder del ejecutivo en una reciente entrevista con el New York Post, ese puesto se quedará completamente vacío.
Un viaje demasiado largo
Según Donald Trump, la causa de su ausencia en este gran evento es realmente simple, la distancia. El presidente estadounidense ha asegurado que el estadio que acoge esta gran final "está muy lejos", pero asegura que le hubiera gustado asistir al encuentro, como ya hizo durante el año pasado.
En referencia a su última visita como espectador a una Super Bowl, Trump comenta que su experiencia fue bastante agradable. "Me gustaría ir. Me han recibido muy bien en la Super Bowl. Les caigo bien", ha comentado el magnate.
Disgustado con los artistas invitados
A pesar de que Trump ha achacado únicamente a la distancia su ausencia en esta 60º edición de la Super Bowl, existen otras tensiones entre el presidente y la NFL que también pueden haber motivado su incomparecencia en esta gran noche del fútbol americano. El magnate ha asegurado que está muy disgustado con la elección de los artistas invitados a esta final, "es una terrible decisión" ha apuntado.
Esta crítica del presidente estadounidense va dirigida concretamente a dos figuras de la banda sonora de esta edición de la Super Bowl, el puertorriqueño Bad Bunny y la banda californiana Green Day. Ambos han sido completamente críticos con la administración Trump.
Al ser preguntado por estos artistas, el presidente no ha tardado en declararse "en contra de ellos". A su vez, el líder del ejecutivo estadounidense ha añadido que su elección como cantantes invitados "solo siembra odio".