"No hacerlo era un deshonor brutal": el momento más surrealista de Carlos Franganillo como corresponsal en Rusia
El periodista reconoce que fue un gran reto para él

"No hacerlo era un deshonor brutal": el momento más surrealista de Carlos Franganillo como corresponsal en Rusia
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Madrid
Carlos Franganillo es uno de los nuestros. A pesar de que ahora dirige Informativos Telecinco, lo que le impide viajar tanto como le gustaría, el periodista ha reconocido este fin de semana en SER Aventureros que aprovecha cualquier mínimo resquicio posible para descubrir nuevos rincones junto a su familia. Porque aunque a día de hoy le veamos siempre en plató, el ovetense tiene alma de reportero. De hecho, fue corresponsal en Moscú y Washington durante varios años hasta que, en el año 2018, comenzó a presentar la segunda edición del Telediario. Y de allí dio el salto a Mediaset, cogiendo el testigo de Pedro Piqueras al frente del informativo de las 21 horas.
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De ahí que gran parte de la entrevista haya girado en torno a su etapa como corresponsal en dos países tan distintos como Rusia y Estados Unidos. Entre otras cosas, el periodista ha llegado a la conclusión de que la diferencia entre un país y otro es abismal. Mientras que en Rusia le costó bastante conectar con sus habitantes, pues afirma que son mucho más herméticos de lo que podríamos llegar a imaginar, en Estados Unidos le pasó justo lo contrario. De hecho, asegura que llegó a inquietarle bastante su amabilidad, llegando incluso a pensar que era una estrategia para robarle.
Los chupitos de los circasianos
Aprovechando su paso por el programa, Carlos Franganillo ha compartido con José Antonio Ponseti y el resto de su equipo uno de esos viajes que nunca olvidará: "Uno de los sitios más raros y remotos a los que me tocó viajar fue a unas montañas cercanas a la ciudad de Sochi, donde estaba el pueblo de los circasianos. Nos enviaron allí para hacer un reportaje sobre sus habitantes, que habían estado perseguidos por el zarismo. Y bueno, se enteraron de que venía la televisión española a hacerles un reportaje y nos agasajaron de la mejor manera".

El periodista recuerda que les invitaron a cenar y que cada cinco minutos había que beberse un chupito de vodka y dar un discurso: "Y así hasta 12 o 15 chupitos y claro, la cosa acabó bastante mal". En declaraciones a la Cadena SER, Carlos Franganillo reconoce que se las ingenió para no beberse los 12 chupitos porque podía haber terminado muy mal. No obstante, negarse a beber junto a ellos se considera un deshonor total: "Es una falta de respeto y de educación brutal. Hay que estar entrenado para aguantar".
"No les vale ninguna disculpa"
Y Carlos Franganillo no es el único que ha pasado por esta situación. En declaraciones a la Cadena SER, José Luis Angulo recuerda que le pasó algo muy parecido: "A mí me consta, porque también lo he sufrido, que el vaso no puede estar vacío en ningún momento. Por lo tanto, es un círculo diabólico. Porque además no te ponen agua. Solo te ponen eso y no vale que digas que tienes una úlcera o que estás tomando una medicación".
Por lo tanto, todas aquellas personas que estén pensando en conocer a este pueblo deben saber que van a tener que ir bien preparados para lo que pueda suceder: "No les vale absolutamente ninguna disculpa. Eso es así".

David Justo
(Astrabudua, 1991) Periodista especializado en tecnología que aborda la vida digital desde otro punto...




