Sociedad

Puente descarta su dimisión y defiende que el raíl donde descarriló el Iryo en Adamuz "es nuevo e instalado en 2025"

El ministro de Transportes ha afirmado que "ningún tren avisó de una irregularidad en la vía"

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente / Jorge Zapata (EFE)

Madrid

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha negado que vaya a dimitir de su cargo a pesar de las peticiones del PP y otras formaciones políticas por el caos ferroviario de la última semana y tras los accidentes de Adamuz (Córdoba) y en el Rodalies de Cataluña. "No se puede hablar de opacidad, no tengo ningún interés en mentir. Le he ofrecido a todo el mundo toda la información. Voy a seguir dando explicaciones", ha afirmado.

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En una entrevista en La Hora de La 1 con Silvia Intxaurrondo, Puente ha asegurado que es "irresponsable" que la clase política "coja una información periodística, la convierta en verdad y pida mi dimisión". "Tenemos mucho que hacer, nuestro trabajo como responsables es atender a las víctimas, una infraestructura que recuperar, analizar unas causas… No podemos estar desmintiendo cosas falsas", ha añadido.

Además, el ministro de Transportes ha defendido de nuevo que el raíl donde descarriló el tren Iryo en Adamuz "es nuevo, fabricado en 2023 e instalado en mayo y junio de 2025". "El punto de ruptura se produce en el carril nuevo, junto a la soldadura. Hay que determinar si se ha producido en la soldadura, hay que examinarla y ver qué ha pasado", ha dicho.

"Se cree que los trenes fueron agrandando la fisura hasta que el Iryo rompe el carril"

Puente también ha hablado de las dos hipótesis con más peso que se tienen sobre la mesa. La primera, que el punto de descarrilo estuviese en un tramo de vía que rompe por el material rodante. La otra, por la que más se inclina la CIAF, que la vía rompiese e hiciese descarrilar el tren. "Las muescas que se encuentran en los bogies del Iryo son compatibles con una fisura inicial. El circuito de vía avisa cuando la fisura es grande y se interrumpe la electricidad. Se cree que los trenes van golpeando la fisura, la van agrandando, hasta que el coche 6 de ese tren produce la ruptura del carril", ha añadido.

Sobre lo ocurrido con el Alvia, donde los servicios de emergencias tardaron un poco más en llegar, el responsable de la cartera de Transportes ha afirmado que estuvo controlado "siempre". "Pero se detiene y por eso se llama al maquinista y a la interventora. No se produce una perdida de situación", ha defendido. "Lo primero que ven al llegar es al Iryo, había muchos heridos y atendieron a lo que se toparon de frente. A medida que van llegando, se van trasladando al otro tren, a 500 metros y en oscuridad", ha asegurado.