Una última actualización sobre el estado de salud de Michael Schumacher confirma que ya no está postrado en la cama
El heptacampeón del mundo de F1 se desplaza en silla de ruedas, según desvela el 'Daily Mail'
Michael Schumacher, en una foto de archivo / Steve Etherington
Todo lo que rodea a la figura de Michael Schumacher es noticia. Desde su fatídico accidente del 29 de diciembre de 2013 mientras esquiaba en estación de Méribel de los Alpes franceses, que le dejó severas lesiones cerebrales, no se le ha vuelto a ver. Han pasado doce años de aquello y solo su familia y unos pocos amigos, entre los que se encuentra el expresidente de la FIA Jean Todt, saben cómo está realmente el heptacampeón del mundo de Fórmula Uno.
Más información
Pese al secretismo de la familia Schumacher, en este 2026 ya se ha revelado una novedad sobre el estado de salud del expiloto alemán. Tal y como informa el Daily Mail, Michael, de 57 años, no estaría postrado en la cama. Su recuperación está siendo lenta, pero va mejorando.
Fuentes cercanas a la familia desvelan al medio inglés que el expiloto está sentado en una silla de ruedas y puede desplazarse en su de 30 millones de libras en Mallorca (que compraron a Florentino Pérez en 2017) su residencia de 50 millones en Gland, a orillas del lago de Ginebra.
Su mujer Corina es quien vigila todo. Junto a un equipo de enfermeras y terapeutas controlan el día a día de Michael Schumacher, aunque la privacidad de lo que sucede dentro de esas cuatro paredes es primordial para la familia. De hecho, en estos últimos años han sufrido extorsiones por parte de extrabajadores que llegaron a pedir 15 millones de euros por no publicar imágenes del expiloto. Además, el propio Daily Mail ha desmentido que Schumi acudiese a la boda de su hija Gina en 2024.
No es la única novedad sobre el estado de salud de Michael Schumacher, quien podría comunicarse con parpadeos. Un rumor hablaba de que el exdeportista sufría de pseudocoma o de síndrome de enclaustramiento, una afección en la que los pacientes están conscientes y plenamente conscientes, pero no lo pueden confirmar: "No se puede estar seguro de que lo entienda todo porque no puede contárselo a nadie. La sensación es que entiende algunas cosas que suceden a su alrededor, pero probablemente no todas". Por ahora, y como dice en repetidas ocasiones su amigo Todt, "Michael sigue luchando".