'The New York Times' se fija en la vía española para regularizar a cientos de miles de migrantes indocumentados
El diario estadounidense presenta el decreto de Sánchez como una excepción en un contexto global de endurecimiento migratorio

Vista de una oficina de Extranjería / NACHO GALLEGO (EFE)

El New York Times ha puesto el foco en España tras la aprobación, de forma inesperada, de un decreto que abre la puerta a la regularización de cientos de miles de inmigrantes indocumentados que ya viven en el país. Tal y como describe el diario estadounidense, esta decisión del Gobierno de Pedro Sánchez supone una excepción en un momento en el que buena parte de Occidente endurece sus políticas migratorias.
El decreto, aprobado por el Consejo de Ministros este martes tras un acuerdo de última hora entre el PSOE y Unidas Podemos, permitirá solicitar un permiso de residencia temporal a quienes puedan acreditar que llegaron antes de diciembre de 2025 y que han residido en España al menos cinco meses. Además, quedarán excluidas las personas con antecedentes penales y el plazo de solicitudes se limitará entre abril y junio de este año.
El impacto en la población migrante
En su análisis, el New York Times explica que la medida ofrece una salida al limbo legal en el que se encuentran entre medio millón y un millón de personas, según cálculos de instituciones como Funcas. El diario destaca que gran parte de esta población trabaja en sectores clave de la economía española, como la agricultura, el turismo, los cuidados o la hostelería.
El periódico también recoge las palabras de la ministra de Migraciones, Elma Saiz Delgado, quien defendió que la regularización tendrá un impacto directo "en nuestra cohesión social, bienestar y también en la economía". Para el medio estadounidense, el Gobierno vincula esta decisión tanto a razones humanitarias como a necesidades laborales, dentro de un enfoque que busca proyectar a España como un país integrador.
España como 'anomalía' internacional
El New York Times contrapone esta medida con la línea adoptada por otros países: Estados Unidos intensificando deportaciones bajo la Administración Trump; Reino Unido aplicando normas más estrictas para refugiados; Grecia imponiendo penas de cárcel a quienes permanecen en el país tras el rechazo de su asilo; o Italia planteando que los solicitantes de asilo sean retenidos en Albania mientras se resuelven sus casos. El diario sostiene que, frente a este escenario, España aparece como una anomalía.
El medio también recuerda que España mantiene una política de externalización del control migratorio hacia Marruecos y Mauritania, a quienes ha proporcionado equipamiento y formación policial. Y señala que organizaciones humanitarias advierten de que la acogida más favorable hacia migrantes latinoamericanos no siempre se ha extendido a quienes proceden del continente africano.
El articulo del New York Times incluye el testimonio de Sady Traoré, un joven maliense de 28 años que llegó por Canarias en 2024 y que ve en el decreto una oportunidad real para salir de su situación irregular: "Me acerca a mi sueño, y al sueño de muchos otros como yo: vivir en paz y trabajar con dignidad para mantener a nuestras familias".
El periódico completa su análisis recogiendo la reacción política inmediata: las críticas de la oposición y el anuncio de recursos ante los tribunales por parte de la extrema derecha. Según el New York Times, la medida sitúa a España en el centro del debate global sobre cómo gestionar la inmigración en un momento de tensiones demográficas, laborales y sociales.




