Boyero arremete contra la película de la que todo el mundo habla: "La estupidez del año"
El crítico repasa los estrenos, las nominaciones y los grandes nombres del cine con su habitual mirada sin concesiones
La Ventana del Cine | La película más nominada de la historia. Marty Supreme
Madrid
Este viernes llega a las salas Marty Supreme, el biopic de Marty Reisman, un buscavidas que acaba convertido en una leyenda del ping‑pong. Una historia de ascenso improbable que, sin embargo, no ha convencido a Carlos Boyero.
El crítico no se anda con rodeos y reconoce en La Ventana que la película le resulta directamente insoportable. "Me cuesta encontrar calificativos, no es que no me haya gustado, es que me parece infame, la mayor estupidez del año", afirma. Boyero describe la cinta como un "disloque mental importante", con un guion que compara con "drogas chungas que te aceleran todo".
Tampoco sale bien parado Timothée Chalamet, protagonista del biopic. Aunque Boyero reconoce que es un buen actor, asegura que en esta ocasión no ha conseguido conectar con él. "Aquí está insoportable, no lo aguanto", dice, pese a recordar trabajos suyos que sí le han gustado, como A Complete Unknown o Un día de lluvia en Nueva York.
El Goya de honor a Susan Sarandon
En un tono muy distinto, Boyero celebra la concesión del Goya de Honor a Susan Sarandon, un reconocimiento que considera incuestionable. "Pocos Goyas más merecidos", asegura, destacando no solo su talento interpretativo, sino también su personalidad y su compromiso.
El crítico recuerda un breve encuentro personal con la actriz, presentado por Pilar Miró, que le bastó para formarse una opinión clara. "En un minuto ya sabías lo inteligente que es. Una persona que no se ha cortado nunca", subraya.
SIRAT
Una semana después de conocerse las nominaciones a los Óscar, Boyero pone el foco en Sirat, que competirá por dos estatuillas: Mejor Película Internacional y Mejor Sonido. Para el crítico, una de ellas parece casi asegurada. "El Óscar al mejor sonido lo tiene ganado", afirma, destacando cómo la película utiliza el sonido para sumergir al espectador.
Eso sí, reconoce que Sirat genera división. "Tengo muchos amigos que me dicen que es insoportable", admite, aunque defiende que la película "tiene imán" y un cine muy potente. Boyero mantiene, no obstante, su mirada crítica sobre el personaje del padre. "Sigo pensando que es un imbécil por llevar a su crío al desierto", añade.
No todas las películas nominadas logran convencerle. Valor sentimental es otro de los títulos que no pasa el filtro del crítico. "No me gustó", afirma con rotundidad, incluyendo al actor protagonista, que interpreta a un director que quiere rodar su última película. Boyero anticipa incluso que, pese a su rechazo, la obra podría acabar premiada. "Probablemente le darán el Óscar", señala con resignación.
Sinners
La más nominada del año es Sinners, con 16 candidaturas, un récord histórico. Ya disponible en HBO, la película mezcla drama social y cine fantástico al contar la historia de dos hermanos gemelos que regresan al Misisipi de los años 30 para montar un club de blues hasta que aparecen unos vampiros.
Boyero se muestra perplejo ante el aluvión de nominaciones. "Estamos un poco zumbados", afirma, aunque reconoce que el arranque de la película le parece muy potente y que logra transmitir el sentimiento de la comunidad negra. Sin embargo, para él la historia se diluye con la entrada del elemento vampírico. "Acabo harto de vampiros", confiesa.
El crítico cierra su repaso con una reflexión más amplia sobre el cine actual. Cree que las películas han cambiado desde la pandemia y que muchas se han vuelto "raritas". De hecho, asegura que solo dos títulos le han gustado realmente este año: Frankenstein y Sueños de trenes.