Trump rebaja la muerte de Alex Pretti a "incidente desafortunado" e insulta a un periodista: "Todo el mundo lo ve así a no ser que seas un estúpido"
El presidente de EEUU promete una investigación "honesta" del homicidio de un hombre a manos de su policía migratoria, pero critica que portara un arma

El presidente de EEUU, Donald Trump, habla con periodistas en la Casa Blanca en Washington (Estados Unidos). / Octavio Guzmán (EFE)

Madrid
Donald Trump intenta desinflar un poco lo que él mismo infló. Ha cambiado a la persona al frente de las operaciones de la policía migratoria en Mineápolis después de que mataran a dos personas y detuvieran a cientos.
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El gobernador del Minesota ha dicho que, con este nuevo designado, el llamado Zar de fronteras, se entiende mejor, aunque sigue pidiendo que estos agentes se marchen de su estado.
En cualquier caso, el presidente estadounidense sigue dando tumbos. Este martes, a la vez que habló de una investigación honesta del asesinato de Alex Pretti, insultó a un periodista y le dijo que fue "un incidente muy desafortunado.
"Todo el mundo lo ve así, a no ser que seas un estúpido", le ha dicho a un periodista, aunque sigue criticando el hecho de que el fallecido llevara una pistola.
Mientras tanto, su zar fronterizo, Tom Homan, ya está en Mineápolis para rebajar la tensión y se ha reunido con los líderes demócratas. El gobernador Tim Walz le ha pedido una investigación imparcial y reducir el número de agentes, pero la presión está lejos de desaparecer y prueba de ello es que los republicanos empiezan a alzar la voz.
Algunos, sin embargo, han ido un paso más allá. Ya hay dos senadores conservadores que se suman a los demócratas y exigen la dimisión de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. Alegan que su actuación es inaceptable, aunque Trump por ahora la sigue apoyando firmemente.
"Una investigación honesta"
El presidente de Estados Unidos ha prometido una investigación "honesta" sobre el homicidio de Alex Pretti, un ciudadano estadounidense abatido a tiros por agentes de inmigración en Mineápolis (Minesota), aunque ha criticado a la víctima por portar un arma.
"Quiero una investigación honrada y honesta. La tengo que supervisar yo mismo", ha declarado Trump a la prensa en un intento de calmar la indignación desatada por la muerte de Pretti, la segunda de un manifestante en las protestas contra las agresivas redadas migratorias llevadas a cabo en la ciudad demócrata tras la de Renée Good el pasado 7 de enero.
Asimismo, el republicano criticó a la víctima, un enfermero de 37 años, por portar un arma, a pesar de que los vídeos de su muerte muestran que los agentes le dispararon una decena de veces por la espalda cuando estaba en el suelo cuando ya estaba desarmado.

"No me gusta que tuviera un arma. No me gusta que tuviera dos cargadores completamente llenos", dijo Trump a la prensa antes de ofrecer un discurso en Iowa con motivo de las elecciones de medio mandato de noviembre.
De todas formas, el mandatario calificó su muerte como un "hecho desafortunado" y evitó calificar a Pretti como un "terrorista doméstico", como sí hicieron su cercano asesor Stephen Miller y la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. Preguntado al respecto, Trump aseguró que no ha escuchado a "nadie" decirlo.
Calma tensa en Mineápolis
Los enfrentamientos entre manifestantes y agentes federales cesaron este martes en Mineápolis mientras Homan se reunía con las autoridades locales de Minnesota, un estado que ha sido prácticamente militarizado en los últimos días con el despliegue de 3.000 agentes federales.
El propio Trump, quien el lunes habló por teléfono con el gobernador del estado, el demócrata Tim Walz, abrió la puerta a reducir la presencia de agentes y afirmó que busca una "desescalada".
A pesar de ello, cientos de manifestantes siguen turnándose para hacer una vigilia en los memoriales de Alex Pretti y Renée Good en el sureste de la ciudad.
Además, decenas de autos conducidos por oficiales de diversas agencias federales, con pasamontañas y placas cubiertas, siguen entrando y saliendo del edificio federal Whipple, en el centro de Mineápolis.
El viernes, se tiene prevista una nueva manifestación masiva en la ciudad, esta vez enfocada en pedir justicia por la muerte de los dos ciudadanos muertos en los operativos migratorios.
Ese mismo día, el juez federal Patrick Shiltz ha citado al jefe interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Todd Lyons, a quien podría declarar en desacato si no rinde explicaciones sobre la actuación de sus agentes.




