El rodaje infernal que obligó a improvisar la escena más icónica de Indiana Jones
El calor extremo en Túnez llevaron a Harrison Ford y a Steven Spielberg a cambiar el guion en el último momento

El rodaje infernal que obligó a improvisar la escena más icónica de Indiana Jones
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El cine está lleno de historias sorprendentes detrás de la cámara. Una de las más extremas es la que rodeó al rodaje de En busca del arca perdida, la primera película de Indiana Jones. Así lo recordaron en el programa Sucedió una noche de la Cadena SER.
En la película, el profesor y arqueólogo Indiana Jones se enfunda el sombrero y el látigo para lanzarse a la búsqueda del Arca de la Alianza, un tesoro de valor incalculable que podría acabar en manos del ejército nazi. Una aventura que, fuera de la pantalla, resultó casi tan complicada como la que vive el personaje.
Parte del rodaje tuvo lugar en Túnez, en pleno desierto y con un calor extremo. Las temperaturas llegaron a alcanzar los 45 grados y trabajar en esas condiciones era casi insoportable. Las jornadas eran largas y agotadoras, siempre bajo un sol abrasador que dificultaba cualquier tarea. A ese escenario se sumó, además, un problema aún mayor que estuvo a punto de paralizar la producción.
Gran parte del equipo enfermó de forma grave a causa de una disentería. La enfermedad afectó tanto a técnicos como a actores, que siguieron trabajando como podían y sin apenas fuerzas. Harrison Ford, protagonista de la película, fue uno de los más perjudicados. Llegó a encontrarse en muy mal estado, con vómitos y diarreas que le impedían rodar escenas físicamente exigentes.
Ese malestar fue clave para una de las secuencias más recordadas de la historia del cine. La escena tiene lugar en El Cairo, cuando Indiana Jones se enfrenta a varios malhechores. Uno de ellos saca una enorme espada y comienza a intimidarlo con movimientos espectaculares. De forma inesperada, el héroe resuelve la situación sacando una pistola y disparando sin más.
Lo curioso es que esa escena no estaba prevista así en el guion original. La idea era rodar una larga pelea en la que Indiana Jones utilizaba su látigo para atrapar la espada del rival y dejarlo indefenso. Sin embargo, el día del rodaje, Harrison Ford estaba tan enfermo que resultaba imposible grabar esa coreografía.
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‘En busca del arca perdida’, Alexander Korda y Marta Fernández - Muro
Ante la situación, el propio actor propuso una alternativa. Años después contaría que le sugirió a Steven Spielberg "disparar a ese desgraciado", una solución rápida que el director aceptó para poder continuar con el rodaje. Aquella improvisación, terminó convirtiéndose en una de las escenas más celebradas del cine de aventuras.




