El PSOE acelera la revisión de su canal antiacoso ante la presión interna y el intento del PP de reavivar el caso Salazar
En pleno ciclo electoral, la dirección del PSOE se afana en calmar las críticas internas de las feministas y ya prepara para después del verano la Conferencia sobre Igualdad. Ferraz analiza con expertas jurídicas cómo acotar el anonimato, sin vulnerar la confidencialidad, para facilitar las investigaciones en casos de acoso
Paco Salazar durante la Sesión de Investidura en el Parlamento / Pablo Blazquez Dominguez
Madrid
Dos meses después de estallar la crisis por la sucesión de presuntos casos de acoso sexual en el PSOE, la dirección sigue tratando de cerrar heridas y contener en sus filas el malestar por un asunto que les toca directamente en su "línea de flotación", según reconocen en privado.
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En pleno ciclo electoral, y con el PP tratando de reavivar la polémica por el caso Salazar, Ferraz ha decidido darle un impulso a las medidas que anunciaron hace más de un mes para dar respuesta a esta crisis, como por ejemplo, la revisión de su canal antiacoso. Además, el PSOE trabaja ya en la celebración de una Conferencia de Igualdad tras el verano, tal y como estaba reclamando un nutrido grupo de destacadas feministas del partido.
La Secretaría de Igualdad que dirige Pilar Bernabé está trabajando ya con un gabinete jurídico especializado para mejorar el órgano antiacoso del partido. En concreto, están estudiando ya cómo se puede garantizar la confidencialidad de las denuncias sin necesidad de que sean totalmente anónimas, según confirman a la SER fuentes socialistas. Tras semanas de análisis y reuniones con las responsables de igualdad, la última, esta semana, las feministas del PSOE han llegado a la conclusión de que el anonimato total impide que las investigaciones sean ágiles.
Entre las opciones que se contemplan está por ejemplo la de requerir a la hora de hacer la denuncia algún tipo dato de contacto para poder facilitar la comunicación, garantizado una total confidencialidad, para que ello implique desproteger a las denunciantes. Ahora mismo, la única vía posible para intercambiar información en el caso de las denuncias anónimas es el canal antiacoso, a través de un código; un mecanismo que algunas de las feministas consultadas por la SER ven poco efectivo a la hora de garantizar una investigación efectiva.
Esta fue una de las conclusiones a las que llegaron Bernabé y las responsables autonómicas del PSOE en la reunión que mantuvieron este miércoles. También la puesta en marcha de cursos de formación obligatoria en igualdad y prevención del acoso para trabajadores y cargos del PSOE.
Además, acordaron reactivar el llamado Consejo Feminista, un órgano de asesoramiento en materia de Igualdad que había quedado en desuso y que, ahora, en pleno avance de la "ola reaccionaria", y ante el "riesgo de retrocesos", consideran imprescindible retomar.
Este órgano será el encargado además de preparar los trabajos de la Conferencia de Igualdad que van a celebrar tras el verano, y que las feministas clásicas llevan semanas reclamando. Con ellas precisamente se ha reunido también Bernabé esta semana, el jueves; un encuentro que ambas partes calificaron de muy positivo, y tras el que la dirección del PSOE respira un poco más tranquila, al haber logrado calmar, al menos por ahora, los recelos de las feministas más críticas.
Salazar en el Senado, a tres días de las elecciones de Aragón
Pero mientras los socialistas logran contener su presión interna, crece la del PP, que esta semana está tratado de reavivar la polémica por el caso Salazar, con su decisión de llamar al ex asesor de Moncloa a comparecer en el Senado por el caso Koldo el próximo jueves 5 de febrero, a tres días de que se abran las urnas en Aragón.
El PP justifica su decisión de llamarle por su relación con José Luis Ábalos o Santos Cerdán cuando juntos ayudaron a Pedro Sánchez a volver a liderar el PSOE en 2017. Los socialistas denuncian que se trata claramente de un nuevo intento de convertir la Cámara Alta en un "circo" para hacer campaña, en este caso, contra la candidata del PSOE en Aragón, Pilar Alegría, y sacar a relucir su polémica foto junto a Salazar meses después de hacerse públicas las acusaciones contra él por presunto acoso sexual.