Un juez estadounidense ordena liberar al niño de cinco años Liam Conejo Ramos y a su padre, detenidos por agentes federales
El juez cuestiona la legalidad de las órdenes ejecutivas que permitieron la detención del menor y critica la actuación de los agentes

Imagen de Liam Conejo Ramos detenido por agentes federales

Madrid
El juez federal del Distrito Occidental de Texas, Fred Biery, ha ordenado la liberación provisional del niño de cinco años Liam Conejo Ramos y de su padre, Adrián Alexander Conejo Arias, ambos internados en el centro de detención de inmigrantes de Dilley (Texas) mientras se resuelve el procedimiento de inmigración abierto.
La detención de Conejo Arias y de su hijo en Minnesota, durante una intervención de agentes federales enviados por la Administración del presidente Donald Trump, provocó una oleada de indignación debido a la corta edad del menor. La orden de Biery, recogida por el diario San Antonio Express-News, prevé la liberación de ambos el próximo martes.
Los detenido han solicitado asilo en Ecuador
Los abogados de los dos ecuatorianos aseguran que han solicitado formalmente asilo en el país, pero las agencias federales sostienen que no están en situación legal y que el plazo para abandonar Estados Unidos expiró en abril.
En su dictamen, el juez señala a la Administración federal por "ignorar un documento histórico estadounidense llamado Declaración de Independencia", ya que el caso "tiene su génesis en un intento de aplicar unas cuotas de deportación mal concebidas y aplicadas de forma incompetente, incluso traumatizando a niños".
Las órdenes "no superan la prueba de la causa probable"
Biery destaca que las "órdenes administrativas emitidas por el Ejecutivo no superan la prueba de la causa probable". "Es lo que se llama poner al zorro a custodiar el gallinero. La Constitución obliga a contar con un agente judicial independiente", argumenta.
El pasado lunes, Biery ya había emitido otro dictamen en el que prohibía la deportación del niño y de su padre mientras examinaba el caso del menor y de su progenitor, detenidos el 20 de enero en Columbia Heights, a las afueras de Minneapolis. La fotografía del niño detenido junto a un vehículo de los agentes dio la vuelta al mundo.
Vecinos y responsables de la escuela del menor han asegurado que los agentes utilizaron al niño como "cebo" para que llamara a la puerta de su casa y su madre saliera a recibirle.




