González Harbour pide no frivolizar los insultos a Pedro Sánchez: "Es violencia política"
La periodista advierte de que los discursos de odio en el debate público sigue un patrón internacional que puede desembocar en agresiones

Madrid
La tensión política ha dado un nuevo salto este fin de semana y ha vuelto a situar el foco en los límites del debate público. Los insultos al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, llegaron este domingo hasta Teruel, donde el líder socialista participaba en un mitin de campaña de las elecciones autonómicas de Aragón. Cuando Sánchez se disponía a comenzar su intervención, una mujer comenzó a increparle desde el público.
Al grito de "hijo de puta", obligó a desalojar a la asistente para que el acto pudiera continuar. La autora de los insultos era Belén Navarro, concejala del Partido Popular en Vallanca (Valencia), que horas después pidió disculpas públicamente. En un comunicado, Navarro reconoció que sus palabras fueron "inapropiadas" y que no están "a la altura del respeto que debe presidir el debate político".
El episodio ha sido analizado este lunes en El Abierto de Hoy por Hoy, donde Berna González Harbour ha advertido de que este tipo de comportamientos no pueden leerse como hechos aislados ni como simples excesos verbales.
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Berna González Harbour y la normalización del insulto: "El siguiente paso a la descalificación es la violencia política"
Para la periodista, la normalización del insulto forma parte de una espiral mucho más peligrosa. "La canción del verano pasado fue 'Pedro Sánchez, hijo de puta'. ¿Cuántas bodas, romerías o fiestas acababan con eso?", ha recordado, señalando que se ha convertido en un grito colectivo "risueño", compartido por jóvenes y no tan jóvenes.
González Harbour ha enmarcado estos episodios dentro de "una espiral del odio y de la exclusión" que avanza con una intensidad política creciente. "Esto es violencia política", ha afirmado, subrayando que lo que hoy se presenta como una broma o un eslogan termina, con el tiempo, en agresiones. "Siempre hay un loco luego capaz de coger una pistola o una piedra", ha señalado, poniendo como ejemplo lo ocurrido en Estados Unidos.
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La periodista ha insistido en que no se trata de una anécdota, sino de una tendencia mundial "muy consolidada", impulsada por un guion reconocible de la ultraderecha para introducir "el germen del odio" en el debate público. Una dinámica que se ve alimentada, a su juicio, por la frivolidad de consignas como "me gusta la fruta" o los ataques directos al presidente del Gobierno.
En la misma tertulia, Antón Losada ha apuntado a la responsabilidad del Partido Popular en la normalización de este clima. "¿Cuánto tiempo llevamos escuchando insultos a Sánchez?", se ha preguntado, recordando que Isabel Díaz Ayuso "saca pecho cada vez que puede" y que Alberto Núñez Feijóo "le ríe las gracias", como ocurrió con el comentario de la fruta. Para Losada, existe una doble vara de medir: "Cuando le pasa al PP, la cosa va de respetar los derechos y de no polarizar".
Por su parte, Pablo A. Iglesias ha puesto el foco en el componente personal y social del episodio vivido en Teruel. Al margen de la ideología, ha cuestionado las motivaciones de quien acude a un mitin ajeno con el único objetivo de insultar. "Se me ocurren muchas cosas que hacer un domingo por la mañana que ir al mitin de otro partido político y esperar a que hable Sánchez para insultarle", ha ironizado, antes de concluir que para hacerlo "hay que tener muy pocas claras tus prioridades o tener poca vida personal".





