La música como arma contra el franquismo: así eran las canciones protestas en la dictadura
El periodista Máximo Pradera se asoma a 'La Ventana' para recordar las principales canciones protestas que se escucharon durante la dictadura franquista
La música como arma contra el franquismo: Así eran las canciones protestas en la dictadura
Madrid
El 6 de febrero, es decir, el próximo viernes, Máximo Pradera estará en el Instituto Cervantes presentando su espectáculo Si me borrara el viento lo que yo canto, historias de la canción protesta española. El periodista ha definido este encuentro como "un repaso práctico a diez canciones que ayudaron a sostener la dignidad de un país en el que te podían encarcelar, arruinar o matar por pensar mal del jefe de Estado".
Para Pradera, este evento supone "reivindicar la banda sonora del antifranquismo". Coincidiendo con el 50 aniversario de la muerte de Franco se han recuperado muchos relatos y memorias, pero —lamenta— la canción protesta ha quedado relegada al olvido, pese a haber sido una herramienta más de lucha contra la dictadura. Estas canciones sirvieron de consuelo para muchos españoles contrarios al régimen, algo que el propio Pradera vivió "en sus carnes" escuchando a artistas como Cecilia. "Cuando te sientes muy vejado por la falta de libertades, con dos grises en casa, esas músicas sirven de consuelo", contaba en La Ventana.
Volviendo al presente, Pradera ha confesado en La Ventana que echa de menos dos elementos fundamentales en la lucha de la izquierda: el trabajo político desde el barrio y el uso de la música —tanto nueva como antigua— en los encuentros y actos políticos. "Parece esto UCD", ironizaba en la SER.
Las canciones protestas hacía los grises
Cuando Máximo Pradera era un niño, su padre se encontraba bajo arresto domiciliario. Durante ese tiempo, una pareja de grises "inexpertos y sin ideología" vigilaban el salón de la casa familiar para asegurarse de que nadie saliera. Para amenizar su estancia, tanto Pradera como su hermano se dedicaban a cantarles algunas canciones. "Eran muy niñeros y muy educados", recordaba el periodista.
En aquella época, la gente "se jugaba el tipo" por cantar tanto canciones políticas como románticas. Un ejemplo claro es Cuando me acaricias, de Mari Trini, censurada por el régimen por considerar que tenía una letra "sicalíptica". "Cuando la nieve cae, se funde el hielo, ¿usted se cree que no sé de lo que está hablando?", le dijeron a la artista. A Mari Trini no le quedó otra que cantarla a base de multas.
Día mundial contra el cáncer
A Pradera le diagnosticaron en 2019 un cáncer de próstata agresivo y avanzado, cuando tenía 61 años. Comenzaron entonces dos años de tratamiento que aprovechó, primero, para curarse y, después, para investigar de forma casi obsesiva cómo funciona esta enfermedad. Fruto de ese proceso nació el libro que publicó el año pasado: El cáncer y la madre que lo parió.
Máximo no evita hablar con claridad y crudeza sobre su experiencia: el libro reúne datos, anécdotas y consejos prácticos, acompañados de ciencia y bioquímica. Una de las conclusiones a las que llegó durante la escritura es la importancia que tiene la alimentación en el tratamiento del cáncer, o al menos de algunos tipos. "La aparición de muchos tumores tiene que ver con el estilo de vida y la alimentación que llevemos", sostiene.
"En muchos casos, la inflamación es la que parió al cáncer", explicaba en La Ventana. Para reducir ese riesgo, señala la importancia de actuar sobre varios frentes: manejar el estrés para evitar el cortisol, comer menos veces al día y hacer ejercicio tras las comidas para evitar picos de glucosa e insulina.
La Ventana | Entrevista a Máximo Pradera