Trump retirará a 700 agentes del ICE de Minnesota tras la polémica por las muertes de Pretti y Good
La Casa Blanca anuncia una retirada parcial del operativo federal en Minneapolis, uno de los principales focos de la ofensiva migratoria del presidente

ICE agents gather near 31st Avenue N. and 3rd Street on Jan. 14 in Minneapolis. (Alex Kormann/The Minnesota Star Tribune/TNS) / Alex Kormann

La administración del presidente estadounidense, Donald Trump, retirará a 700 agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) desplegados en Minnesota, tras semanas de protestas y una fuerte polémica política y social por la muerte de dos ciudadanos estadounidenses, Pretti y Good, durante el amplio operativo federal en el estado.
El anuncio lo ha realizado este miércoles el denominado "zar fronterizo" de la Casa Blanca, Tom Homan, que ha precisado que, pese a la reducción, alrededor de 2.000 agentes federales de inmigración permanecerán aún sobre el terreno. Minnesota, y en particular el área metropolitana de Minneapolis, se había convertido este año en uno de los principales focos del endurecimiento de la política migratoria impulsada por Trump.
El presidente ordenó el despliegue de miles de agentes armados para intensificar las detenciones y deportaciones de inmigrantes, una operación que provocó movilizaciones ciudadanas continuadas y una creciente tensión institucional. Las protestas se intensificaron tras las muertes de Pretti y Good, dos ciudadanos estadounidenses cuya muerte ha sido atribuida por las autoridades estatales a actuaciones de agentes federales y que ha desencadenado una investigación y una batalla política entre el Gobierno estatal y la Casa Blanca.
Homan ha justificado ahora la retirada parcial por la cooperación "sin precedentes" de los sheriffs electos de Minnesota, responsables de las cárceles de condado, a la hora de facilitar la custodia de personas detenidas por motivos migratorios. Sin embargo, ha querido dejar claro que la medida no implica un giro en la estrategia del Ejecutivo.
"Para ser claros, el presidente Trump tiene la firme intención de lograr deportaciones masivas durante su administración, y las medidas de control migratorio continuarán a diario en todo el país", afirmó Homan en una rueda de prensa. "El presidente Trump hizo una promesa y no hemos ordenado lo contrario", añadió.
El Gobierno de Minnesota, controlado por los demócratas, ha llevado a los tribunales a la administración Trump por el incremento del despliegue federal, al que responsabiliza de un deterioro de la seguridad y de la convivencia, así como de haber alimentado un clima de miedo en comunidades migrantes. Ciudades como Minneapolis mantienen políticas que prohíben a sus empleados públicos, incluida la policía, cooperar con las autoridades federales de inmigración, al considerar que esa colaboración disuade a víctimas y testigos de delitos de denunciarlos.
Pese a la retirada anunciada, la Casa Blanca insiste en que Minnesota seguirá siendo un territorio prioritario dentro de su ofensiva migratoria y recalca que el objetivo de aumentar las deportaciones en todo el país permanece intacto.




