Sucedió Una Noche
Cine y TV

El villano inspirado en Nixon que marcó 'Cadena perpetua'

Un personaje especialmente temible, no por la violencia que emplea, sino por el poder absoluto que concentra

El villano inspirado en Nixon que marcó 'Cadena perpetua'

Estrenada en 1994 y dirigida por Frank Darabont, Cadena perpetua (The Shawshank Redemption) se ha convertido con el paso del tiempo en una película de referencia. Basada en un relato de Stephen King, cuenta la historia de Andy Dufresne, un banquero condenado a cadena perpetua por el asesinato de su mujer y el amante de esta, un crimen que siempre niega haber cometido. Su llegada a la prisión de Shawshank marca el inicio de un largo encierro en el que la amistad, la inteligencia y la esperanza se convierten en herramientas esenciales para sobrevivir.

Pero si Andy tiene un enemigo claro dentro de la cárcel, ese es el alcaide Samuel Norton. Un villano que, como recordaron en el programa Sucedió una noche, resulta especialmente temible no por su violencia física, sino por el enorme poder que concentra. Norton es despiadado, manipulador, hipócrita y mentiroso. Controla la prisión desde una autoridad absoluta y utiliza la religión y la moral como fachada para ocultar su corrupción.

Bob Gunton, el actor que interpreta al alcaide Samuel Norton, explicaba que siempre vio a su personaje como "la oscuridad frente a la luz que representa Andy, una oscuridad que intenta ocultar esa luz, pero que no puede apagarla".

Durante el programa se subrayó que la mentira es el rasgo central del personaje. En La divina comedia de Dante, los mentirosos ocupan el octavo círculo del infierno, uno de los espacios reservados a los peores pecadores. Norton encaja perfectamente en esa categoría: miente para enriquecerse, para proteger su imagen pública y para mantener su poder dentro y fuera de la cárcel. "Es el villano con más poder y, por tanto, el más peligroso", señalaron en Sucedió una noche.

El directo de la película, Frank Darabont explicó que Stephen King creó al alcaide Norton pensando en el gran villano de su tiempo. Para su generación, ese villano fue Richard Nixon, el expresidente estadounidense que simbolizó la mentira y el abuso de poder. De ahí nace Norton, una figura de autoridad que predica moral mientras actúa de forma corrupta.

Ese paralelismo es claro en la interpretación de Bob Gunton, que construyó al personaje como un dirigente autoritario que aparenta rectitud moral y esconde una profunda hipocresía. "El personaje es explícitamente nixoniano", explicó el director.

Norton no duda en sacrificar a otros para proteger su posición. Cuando aparece una prueba que podría demostrar la inocencia de Andy, el alcaide se niega a investigarla. Prefiere mantener encarcelado a un hombre inocente antes que perder a su contable y ver amenazado su sistema de corrupción. Es ahí donde el personaje muestra su verdadera naturaleza.

‘Piratas del Caribe’, Fernando Colomo y alcaide Norton