Sucedió Una Noche
Cine y TV

Fernando Colomo, el director que financió sus primeras películas vendiendo participaciones a familiares

En 'Sucedió una noche' han analizado algunas de las peculiaridades de la trayectoria del director de cine madrileño

Los inicios del director de cine Fernando Colomo

Madrid

El pasado 2 de febrero, Fernando Colomo cumplió 80 años y, por ello, el último reportaje biográfico de Sucedió una noche ha estado dedicado a la figura del director de cine, autor de cintas icónicas como Tigres de papel (1977), La vida alegre (1987) e Isla Bonita (2015), producciones por las que el madrileño ha obtenido diversos galardones.

Más información

Pese a que hoy Colomo es uno de los directores más reconocidos de la industria cinematográfica española, sus inicios —como suele ocurrir— fueron duros. En la primera mitad de los años 70 empezó a rodar sus primeros cortometrajes. El cine siempre fue su vocación y, con 18 años, intentó matricularse en la Escuela Oficial de Cine, pero no le dejaron porque se exigía tener al menos 21. Por ello estudió primero Arquitectura y, una vez licenciado, pudo cumplir su sueño.

"Mi paso por la escuela de cine fue muy provechoso. Normalmente todos los días había dos o tres películas. Me iba a la escuela, veía cine, hacía contactos… En fin, ibas aprendiendo también cómo se planificaba, cómo los compañeros iban haciendo las prácticas y aprendíamos mucho de todos los errores que se iban cometiendo", explicaba Antonio Martínez.

Colomo trabajaba como arquitecto y con ese dinero financiaba sus propios proyectos cinematográficos

En sus inicios, Colomo trabajó como arquitecto y con lo que ganaba financiaba sus propios cortos, algo que, según contaba el propio director, sorprendía enormemente a su amigo y director de fotografía Javier Aguirresarobe. "Estaba alucinado. Decía: 'Joder, en el momento en que cobras un chalet te vas a Kodak a comprar negativo para rodar'. Y efectivamente, mi obsesión era tener dinero para el negativo", admitía Colomo, hasta que llegó 1977.

Ese año, Colomo decidió arriesgarse y embarcarse en su primer largometraje. Lo curioso fue la financiación: el director creó una productora en régimen de cooperativa y vendió participaciones a parientes y amigos, a quienes también pedía prestadas sus viviendas para rodar escenas de la película.

‘Piratas del Caribe’, Fernando Colomo y alcaide Norton

Aquella primera película fue Tigres de papel, un éxito del cine español que marcó el debut de Carmen Maura como intérprete y el inicio de la llamada comedia madrileña. Aunque en principio Colomo quiso hacer una película seria y con una fuerte carga ideológica, las risas durante la presentación en el Festival de San Sebastián hicieron que finalmente acabara promocionándola como una comedia.