'La tarta del presidente', un hermoso y triste cuento sobre el miedo al régimen de Sadam Husein
El director iraquí Hasan Hadi firma una historia de aventuras ambientada en los 90 que es un hito para su país. La película ganó el premio a mejor ópera prima en el Festival de Cannes

Fotograma de 'La tarta del presidente' / ATALANTE

Madrid
No es habitual que lleguen a la cartelera española películas procedentes de Irak, un país marcado en los últimos cincuenta años por el régimen de Sadam Husein, por la pobreza, la violencia y las sanciones, y posteriormente destrozado por la invasión de EEUU. Por eso es un hito que una película rodada en Irak y firmada por un iraquí ganara en el pasado Festival de Cannes la Cámara de Oro, el premio reservado a la mejor ópera prima. "Es espantoso. Trabajas con pocos recursos, casi sin infraestructura y con muchos requisitos logísticos. Un profesor de la escuela de cine me dijo que hay cinco cosas prohibidas en una película. Trabajar con animales, con niños, con personas que no son actores, con multitudes y con agua. En mi película están las cinco. Y añado una más, retroceder en el tiempo. No lo he hecho porque quisiera cruzar esas líneas, sino porque la historia requería de todos estos elementos. Es diferente cuando trabajas en un país que tiene todas estas cosas un poco establecidas, en Irak no hay ningún apoyo real para el cine, excepto la pasión, el entusiasmo y el amor por hacer películas", expresa Hasan Hadi, autor de 'La tarta del presidente', una hermosa y triste historia de aventuras ambientada en los años 90.
El director, que creció en el sur de Irak y luego emigró para trabajar de periodista y como profesor asociado de cine en la Universidad de Nueva York, firma uno de los mejores debuts del año con un cuento sobre el régimen de Sadam Husein desde los ojos de una niña. El punto de partida, el que da título al film, es tal cual y parte de su propia experiencia. En los años 90, cuando Irak afrontaba las sanciones de la ONU y se enfrentaba a una grave escasez de alimentos y medicinas, el dictador pedía al pueblo celebrar su cumpleaños como si fuera una fiesta nacional. Para eso, en los colegios, mediante un sorteo tan corrupto como las propias instituciones, los profesores decidían qué niño o niña tenía que elaborar una tarta.
"Esta es una historia en la que llevo pensando mucho tiempo porque a mí no me tocó el pastel, me tocó otra cosa, pero a mi amigo sí y su destino cambió por completo. No pudo hornear el pastel y su vida cambió de manera dramática y trágica. De alguna forma siempre he sentido esta culpa por haber sobrevivido a algo que me podría haber pasado a mí y fue solo cuestión de suerte. Esa sensación de supervivencia me hizo pensar mucho en esto, y ahí supe que quería hacer una película con esta historia. También porque me parece increíble que un dictador pida a todo el mundo que celebre su cumpleaños", explica Hadi.
El director coloca en el centro del relato a una niña de nueve años que vive con su anciana abuela en unas marismas, en una especie de chabolas flotantes que la obligan cada día a ir en barca al colegio. A esa escuela va con inquietud y miedo, especialmente cuando se acerca la famosa fecha del cumpleaños de Husein. Hasan Hadi utiliza el recurso narrativo de la cuenta atrás, de la misión contrarreloj, para iniciar la aventura de 48 horas de esta chica. En ese tiempo tiene que conseguir algo de harina, levadura y huevos para hacer la dichosa tarta, mientras sus compañeros han tenido mejor suerte y solo tienen que llevar algo de fruta, zumos o flores. Todo bajo la amenaza del castigo y la violencia de un régimen que extendía su terror a través de muchos de los funcionarios y docentes de un sistema corrompido.
"Cuando yo era niño Sadam Husein no era una figura que me diera miedo, aunque él es la figura del miedo. Lo que nos asustaba eran los profesores, los agentes del estado. Para un niño como yo, el problema no era Sadam, sino el profesor. Si el profesor hubiera dicho: "No voy a denunciarte", pues Sadam no daría miedo de esa manera. Ese es también el problema, esos agentes del Estado no son más que un espejo de lo que sucede en los niveles más altos. Los niños de la película no son actores y nunca presenciaron el periodo de Sadam, pero sí conocen lo que es el miedo a un profesor, era importante usarlo para recrear ese sentimiento de miedo a Sadam y a la dictadura que logran con su actuación", narra el director de su trabajo con los niños, actores no profesionales, y de sus propios recuerdos.
La figura de Sadam es una presencia fantasmagórica durante toda la película, en carteles, en pintadas o en las manifestaciones por las calles que juraban derramar sudor y sangre por su presidente. Hasan Hadi recrea ese ambiente y traslada la acción a Bagdad. La abuela, la niña y su inseparable gallo Hindi viajaban a la capital con diferentes intenciones. La primera quiere asegurar un futuro a su nieta, y la segunda solo piensa en conseguir los alimentos de la tarta. De ahí que se escape e inicie junto a un amigo una aventura por toda la ciudad. Por los mercados, las tiendas, los tejados, los salones de juego, las casas de empeño, los anticuarios... El director recorre las callejuelas y paisajes desde los penetrantes ojos de esa niña, desde la impotencia y el descaro de la mera supervivencia.

Fotograma de 'La tarta del presidente' / ATALANTE

Fotograma de 'La tarta del presidente' / ATALANTE
Eso le sirve a su vez para componer un relato tierno, luminoso y profundamente emocionante, para encontrar una luz entre tanta miseria. "La película trata muchas cosas, pero una de ellas es la amistad y ese primer amor. Por ejemplo, cuando yo me enamoré por primera vez de una chica, eso está en la película. Al fin y al cabo la película aborda grandes temas pero se centra en estos dos niños que luchan por sobrevivir al castigo de sus maestros. Y trata el triunfo del amor, de la bondad y de la amistad, aunque también esté toda la fealdad del mundo", defiende Hadi.
El director se las ingenia además para combinar el realismo de esa época con imágenes poéticas en una suerte de fábula que recuerda al primer cine de Abbas Kiarostami pero también a las películas de aventuras de Spielberg en los 80. Un equilibrio aparentemente imposible que materializa en un drama lleno de vida entre tanta desesperanza con uno de los finales más conmovedores de los últimos años. "Cuando estaba haciendo la película, no pensé en hacer una película a lo Kiarostami. Es un gran honor que recuerde a su cine, pero la película se inspira en muchas cosas, como amante del cine, hay muchas otras películas que no tienen nada que ver con Kiarostami. Pero veo que la comparación tiene mucho sentido, lo comprendo, al igual que lo de Spielberg, lo cual es interesante porque sientes que estás muy lejos de su cine. Cuando la gente ve esas similitudes y te las empieza a explicar, pues tiene que aceptar los hechos. Era importante hacer una película que fuera accesible para el público, especialmente porque no tenemos muchas películas que salgan de Irak, entiendo la comparación por esa parte de cine de autor y también cine comercial", responde.
Hasan Hadi trae al presente esta historia del pasado pero a su vez resuena en nuestros días con tantas imágenes de niños marcados por la violencia y las guerras. Y lo hace con una mirada honesta, compasiva y conmovedora a todas esas vidas que no atisban un futuro. "Como adulto, también quería hacer una película que no solo tratara sobre mi infancia, sino también sobre algo que tiene un impacto en nuestra vida diaria, incluso ahora. Fue una experiencia muy emocionante hacer la película. De alguna manera tiene que ver con el pasado, pero también con el presente del país y del mundo, porque la película habla de muchos elementos con los que la gente entenderá la situación que vemos hoy, ya sea una dictadura, una guerra o sanciones. Lamentablemente refleja lo que ocurrió en los años 90 en Irak y el silencio de la comunidad internacional hoy con respecto a otros casos de injusticia me recuerda mucho a lo que pasó a Irak en la década de 1990", concluye el autor de una de las joyas de la temporada, 'La tarta del presidente'.

José M. Romero
Cubre la información de cine y series para El Cine en la SER y coordina la parte digital y las redes...




