Nacho Carretero, periodista: "El narcotráfico se está convirtiendo en un monstruo en España y nos va a devorar"
Carretero y Arturo Lezcano firman la investigación que inspira la segunda temporada de 'Marbella', una serie que pone el foco en el colapso judicial y en cómo el crimen organizado aprovecha las grietas del sistema
Nacho Carretero y Arturo Lezcano visitan 'La Ventana' para presentar la 2ª temporada de Marbella.
Madrid
El periodismo y la ficción vuelven a encontrarse. Igual que Spotlight llevó al cine la investigación del Boston Globe sobre los abusos sexuales en la Iglesia, en España una investigación periodística ha dado lugar a una de las series más ambiciosas sobre narcotráfico. Marbella. Expediente Judicial estrena su segunda temporada en Movistar Plus+ con un cambio clave de enfoque: ahora la historia se cuenta desde la justicia.
Producida por Buendía Estudios Canarias y dirigida por Dani de la Torre, la serie se apoya en el trabajo de los periodistas Arturo Lezcano y Nacho Carretero, que también ejercen como productores ejecutivos.
El colapso judicial como protagonista
En esta nueva temporada, la narradora principal es una fiscal, interpretada por Natalia de Molina. A través de su mirada, la serie muestra cómo el colapso de la justicia se convierte en una grieta que aprovechan los narcos y sus abogados para ganar batallas en los tribunales.
Nacho Carretero explica en La Ventana que la historia va más allá de la Costa del Sol y se inserta en una guerra contra el narcotráfico que arranca en los años setenta. "Nunca ha entrado tanta droga", subraya, y recuerda que Marbella se convierte en un lugar clave porque el dinero pasa desapercibido: grandes fortunas que gastan cantidades desorbitadas sin levantar sospechas. Un policía llega a resumirlo así: si quieres hacer negocios a gran escala con cocaína, tienes que estar en Marbella.
De la Marbella del lujo a la violencia
Arturo Lezcano sitúa los orígenes en la Marbella de los años 80, un ecosistema donde confluyen lujo, tráfico de dinero y personajes que no siempre están vinculados directamente a la droga. Con el tiempo, ese entorno atrae a grandes jefes del crimen organizado y, después, a los escalones más bajos de las bandas. El resultado es una escalada de violencia que deja de ser invisible y se convierte en un problema de seguridad pública.
La serie mezcla ficción y realidad, inspirándose en personajes y situaciones reales escuchadas a fiscales, abogados, policías e incluso narcotraficantes. El foco se pone en un eslabón "poco explorado": la justicia, y especialmente la figura del fiscal, que los creadores consideran uno de los puntos más débiles del sistema.
Carretero defiende que trasladar una investigación periodística a la ficción permite llegar a un público mucho más amplio. "Una serie puede contar lo que está pasando en España con el crimen organizado a gente que nunca leería un reportaje", sostiene. Y lanza una advertencia clara: no se trata solo de droga, sino de una economía intervenida por dinero del narcotráfico, una policía con medios precarios y una justicia colapsada.
Los autores rechazan la idea de que la justicia española sea blanda. El problema, insisten, no está en el Código Penal, sino en un sistema saturado y extremadamente garantista que acaba siendo "terreno fértil para el crimen organizado". Mientras no haya un coste electoral, añaden, los políticos seguirán reaccionando con medidas cortoplacistas.
Marbella. Expediente Judicial no ofrece soluciones, pero sí pone el foco donde normalmente no se mira: en el patio trasero de un país que, advierten sus creadores, "corre el riesgo de no darse cuenta de la magnitud del problema hasta que ya sea demasiado tarde".