Pedro Sánchez escribe un artículo en 'The New York Times' explicando "por qué Occidente necesita migrantes"
El presidente reflexiona sobre las diferentes formas de abordar la migración: "Para mí la elección es clara"

El presidente Pedro Sánchez en una fotografía de archivo / Pablo Blazquez Dominguez

Madrid
Pedro Sánchez ha dedicado una tribuna en The New York Times a explicar por qué ha decidido regularizar a más de medio millón de migrantes. El artículo se titula Soy el primer ministro de España. Por estas razones Occidente necesita inmigrantes y contrapone su medida a otras que están llevando a cabo "líderes al estilo MAGA".
"Imagina que eres el líder de una nación y te enfrentas a un dilema. Aproximadamente medio millón de personas que son cruciales para la vida diaria de todos habitan en su país. Cuidan a padres ancianos, trabajan en pequeñas y grandes empresas, cosechan los alimentos que hay en la mesa. Ellos también son parte de tu comunidad. Los fines de semana caminan por los parques, van a restaurantes y juegan en el equipo local de fútbol amateur", comienza escribiendo.
El presidente considera que "una cosa crucial" diferencia a ese medio millón de personas de otras personas en su país: "No tienen los documentos legales que les permitan vivir allí. Como resultado, no tienen los mismos derechos que los ciudadanos de su país y no pueden cumplir con las mismas obligaciones. No pueden recibir educación superior, pagar impuestos ni contribuir a la Seguridad Social".
"¿Qué debemos hacer con esta gente?", se pregunta Sánchez y se responde a continuación. "Algunos líderes han optado por perseguirlos y deportarlos mediante operaciones que son a la vez ilegales y crueles". Es entonces cuando señala que su gobierno ha elegido un camino diferente: "Un camino rápido y sencillo para regularizar su estatus migratorio". Y detalla que el Ejecutivo ha emitido un decreto que hace que hasta medio millón de inmigrantes indocumentados que viven en España sean elegibles para permisos de residencia temporal, con ciertas condiciones, que podrán renovar después de un año.
Las razones para la regularización
Sánchez explica que lo ha hecho por dos razones: "La primera y más importante es moral. España fue una vez una nación de emigrantes. Nuestros abuelos, padres e hijos se mudaron a Estados Unidos y a otras partes de Europa en busca de un futuro mejor durante las décadas de 1950 y 1960 y después de la crisis financiera de 2008. Ahora, las tornas han cambiado. Nuestra economía está floreciendo. Los extranjeros se están mudando a España. Es nuestro deber convertirnos en la sociedad acogedora y tolerante que nuestros propios familiares hubieran esperado encontrar al otro lado de nuestras fronteras".
La segunda razón que apunta que hizo al Gobierno apostar por la regularización "es puramente pragmática": "Occidente necesita gente. Actualmente, pocos de sus países tienen una tasa de crecimiento demográfico creciente. A menos que adopten la migración, experimentarán una fuerte caída demográfica que les impedirá mantener a flote sus economías y servicios públicos. Su producto interno bruto se estancará. Sus sistemas públicos de salud y de pensiones se verán afectados. Ni la A.I. Ni los robots podrán evitar este desenlace, al menos no a corto o medio plazo. La única opción para evitar el declive es integrar a los migrantes de la manera más ordenada y efectiva posible".
El jefe del Ejecutivo reconoce que no será una tarea fácil: "La migración trae oportunidades, pero también enormes desafíos que debemos reconocer y afrontar. Sin embargo, es importante darse cuenta de que la mayoría de esos desafíos no tienen nada que ver con el origen étnico, la raza, la religión o el idioma de los migrantes. Más bien, están impulsados por las mismas fuerzas que afectan a nuestros propios ciudadanos: pobreza, desigualdad, mercados no regulados, barreras para acceder a la educación y la atención sanitaria. Deberíamos centrar nuestros esfuerzos en abordar esas cuestiones, porque son las verdaderas amenazas a nuestra forma de vida".
Sánchez recuerda que esta regularización "en realidad comenzó como una iniciativa ciudadana respaldada por más de 900 organizaciones no gubernamentales, incluida la Iglesia Católica, y cuenta con el apoyo tanto de asociaciones empresariales como de sindicatos". Y señala algo que considera "más importante aún": "Cuenta con el respaldo del pueblo. Casi dos de cada tres españoles creen que la migración representa una oportunidad o una necesidad para nuestro país, según una encuesta reciente".
"España está en auge"
El presidente hace una mención expresa a "los líderes al estilo MAGA" que pueden decir "que nuestro país no puede soportar recibir a tantos inmigrantes, que esto es una medida suicida, el acto desesperado de un país en colapso". Pero hace un llamamiento a la ciudadanía para que no se deje engañar: "España está en auge. Durante tres años consecutivos, hemos tenido la economía de más rápido crecimiento entre los países más grandes de Europa. Hemos creado casi uno de cada tres nuevos empleos en toda la Unión Europea y nuestra tasa de desempleo ha caído por debajo del 10 por ciento por primera vez en casi dos décadas. El poder adquisitivo de nuestros trabajadores también ha aumentado, y los niveles de pobreza y desigualdad han caído a su nivel más bajo desde 2008. Esta prosperidad es el resultado del arduo trabajo de los ciudadanos españoles, el esfuerzo colectivo de la UE y una agenda inclusiva que considera a los inmigrantes como socios necesarios".
Sánchez está convencido de que "lo que funciona para nosotros puede funcionar para otros" y cree que "ha llegado el momento de que los líderes hablen claramente a sus ciudadanos sobre el dilema que todos enfrentamos. Nosotros, como naciones occidentales, debemos elegir entre convertirnos en sociedades cerradas y empobrecidas, o abiertas y prósperas. Crecimiento o retroceso: esas son las dos opciones que tenemos ante nosotros. Y por crecimiento no me refiero sólo a la ganancia material, sino también a nuestro desarrollo espiritual".
Termina con una disyuntiva: "Los gobiernos pueden aceptar el pensamiento de suma cero de la extrema derecha y retirarse al aislamiento, la escasez, el egoísmo y el declive. O pueden aprovechar las mismas fuerzas que, no sin dificultades, han permitido que nuestras sociedades prosperen durante siglos. Para mí la elección es clara. Y por el bien de nuestra prosperidad y dignidad humana, espero que muchos otros sigan este ejemplo".




