Me pasa una cosa
Humor

"Es lo peor que he visto en mi vida": Manuel Burque habla sobre sus duros inicios en el mundo de la comedia

El humorista reconoce que no lo pasó nada bien

"Es lo peor que he visto en mi vida": Manuel Burque habla sobre sus duros inicios en el mundo de la comedia

Madrid

Manuel Burque es, a día de hoy, uno de los humoristas más reconocidos de nuestro país. Sin embargo, para poder llegar hasta este punto, el comediante ha tenido que superar todo tipo de fases... y no todas han sido buenas. Así lo ha dado a conocer esta semana en una nueva entrega del programa Me pasa una cosa, donde ha hablado acerca de sus inicios en el mundo de la comedia y cómo estos no fueron tan bonitos como esperaba: "Yo empecé a hacer monólogos en el año 2008. Como me gustaba mucho Ricky Gervais y el humor negro, decidí empezar por ahí".

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En declaraciones a la Cadena SER, Manuel Burque recuerda que soñaba ser como todos aquellos humoristas a los que idolatraba: "Yo quería ser como los que me hacían gracia a mí, no quería ser como los que contaban humor cotidiano, tipo Seinfeld. A mí me gustaba Ricky Gervais y estaba completamente decidido a hacer lo mismo que él porque era lo que me hacía gracia a mí". Pero el resultado no fue el que esperaba. Principalmente porque no conseguía conectar con el público de la manera en la que lo hacía Ricky Gervais y porque la respuesta del mismo tampoco era la misma.

Los orígenes de Burque

Por aquel entonces, Manuel Burque actuaba en La Escalera de Jacob de Lavapiés (Madrid). Y como su camerino estaba muy cerca del patio de butacas, podía escuchar perfectamente todo lo que decían los espectadores sobre su espectáculo. Y el humorista reconoce que los inicios no fueron nada positivos: "Cuando volvías al camerino, tú te escondías ahí y toda la gente salía por el mismo pasillo. Por lo tanto, tú pasabas mucho rato en la despensa y escuchabas perfectamente lo que decían".

A pesar de que hubiera una cortina que separara el camerino del patio de butacas, no era suficiente para insonorizar las críticas que recibía: "Escuchabas todo lo que opinaban. Escuchabas si les había gustado, si no les había gustado... Recuerdo que yo empecé haciendo los monólogos sin micro, porque yo venía del teatro y pensaba que no lo necesitaba. Pero con el tiempo empecé a llevarlo porque es como tener un revólver y te protege mucho más".

Pasado, presente y futuro

Porque en ese momento necesitaba todas las fuerzas del mundo para seguir adelante: "Entonces escuchabas la decepción de mucha gente, porque claro, tú vas a hacer humor duro y hay mucha gente que se ofende y que le afecta. Había gente que se iba diciendo que era lo peor que había visto en su vida o que qué cosa más desagradable. Me hacía tanto daño... me costaba tanto seguir adelante cada fin de semana...". En ese momento, Manuel Burque recordaba que aunque disfrutara su espectáculo, porque era lo que le hacía reír a él, no lo estaba pasando nada bien porque no conseguía conectar con el público".

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Y llegó a ser determinante para dar un giro de 180 grados a su forma de ganarse la vida: "Empecé a frenar poco a poco y mi carrera comenzó a ir por otro sitio, como actor. Entonces también empecé a comprometerme políticamente y abandoné lo que más gracia me hace hacer para empezar a hacer un humor que no se me da bien, que es el humor estándar blanco. No se me da bien, nunca se me ha dado bien y no lo interpreto bien. Me cuesta". De ahí que acabara finalmente en la Cadena SER haciendo un programa de psicología, aunque a él le habría gustado mucho más triunfar contando chistes brutísimos.

David Justo

(Astrabudua, 1991) Periodista especializado en...