La AMA vigila los supuestos alargamientos de pene en los saltadores de esquí
Algunos deportistas, según desvela el diario Bild, intentan agrandar sus genitales inyectándose ácido hialurónico para modificar la medida de su traje y tener ventaja aerodinámica
Jonas Schuster durante la competición de la Copa del Mundo de Salto de Esquí de la FIS en 2026 / NurPhoto
Según informa la prensa alemana y estadounidense, en la antesala a los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina que arrancan oficialmente este viernes, de que los saltadores de esquí están considerando agrandar sus genitales inyectándose ácido hialurónico. ¿El motivo? Así obtendrían una ventaja aerodinámica y permitirles llegar más lejos en su salto.
De esta forma, y tras los insistentes rumores, los responsables de dopaje de los JJOO de Invierno afirman que estarán atentos a cualquier evidencia de que los saltadores de esquí masculinos se estén agrandando artificialmente el pene para intentar manipular una de las reglas del deporte. Así lo confirmó director general de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), Olivier Niggli, en una conferencia de prensa.
"No conozco los detalles del salto de esquí ni cómo se puede mejorar. Pero, ya sabes, si algo saliera a la luz, lo analizaríamos. Si, ya sabes, está realmente relacionado con el dopaje. No utilizamos otros medios para mejorar el rendimiento. Pero ya sabes, nuestro comité de lista sin duda investigaría si esto entra en esta categoría. Pero no he oído hablar de eso hasta que lo mencionas", respondió a las preguntas del Bild, medio que ha destapado este supuesto caso de dopaje.
El periódico alemán publicó que existía temor de que algunos saltadores de esquí masculinos intentaran manipular las medidas del escáner corporal 3D utilizadas para determinar el tamaño de los trajes de competición, agrandando temporalmente sus penes.
Los saltadores de esquí se someten a un escáner corporal completo para garantizar que sus trajes ajustados no tengan material adicional que les dé mayor sustentación al elevarse en el aire. La entrepierna del traje de un saltador de esquí puede llegar hasta la parte inferior de los genitales del atleta, lo que significa que un pene agrandado les daría un mejor rendimiento. El informe de Bild afirmaba que el periódico había descubierto rumores internos sobre atletas que se inyectaban ácido hialurónico en el pene para modificar la medida de su traje, consiguiendo así un traje más grande y aerodinámico durante toda la temporada.
Por su parte, el presidente de la AMA, Witold Banka, al ser preguntado sobre los informes el jueves, respondió con una sonrisa, afirmando que el salto de esquí era muy popular en su Polonia natal y que investigaría el asunto.
El traje juega un papel clave
Intentar manipular el traje no es un caso nuevo. En el pasado, cuando las mediciones aún se tomaban manualmente, algunos deportistas usaban condones con silicona para ganar varios milímetros de margen. Estas medidas ahora se hacen con un escáner 3D que mide la longitud de zancada de cada saltador desde la zona más baja de la zona genital. Es decir, cuanto más abajo esté ese punto de inicio, mayor superficie de traje tendrán.
Según desveló The Guardian, dos medallistas olímpicos noruegos, Marius Lindvik y Johann Andre Forfang, fueron suspendidos el año pasado durante tres meses después de que se descubriera que su equipo había ajustado en secreto las costuras de la entrepierna de sus trajes en el Campeonato Mundial de Esquí de 2025. Ocurrió durante el Mundial disputado en Trondheim (Noruega), entre el 27 de febrero y el 8 de marzo de 2025. Tres miembros del cuerpo técnico también fueron sancionados.
Unos vídeos demostraron que, en presencia del entrenador jefe noruego Magnus Brevig, se modificaron los trajes con una máquina de coser. "Manipulamos o alteramos los trajes para que infringieran las normas", explicó Brevig. Lo que hicieron fue añadir una costura adicional con un hilo más rígido para así aumentar la estabilidad y la flotabilidad, lo que les permitía ese efecto paracaídas que ahora buscan los deportistas que señala el diario Bild.
Las reglas FIS son muy exactas en cómo debe ser el traje, qué costuras están permitidas y que siempre debe tener una distancia de entre dos y cuatro centímetros del cuerpo en puntos definidos. Por eso, el papel que juega el traje es importantísimo en esta prueba olímpica. Si es demasiado holgado, los deportistas pueden sustentarse más durante el salto, lo que les permite llegar más lejos. Lo mismo ocurre si el traje es demasiado corto, que se estira y también genera el mismo efecto.