Me pasa una cosa
Sociedad

¿Obsesionado con agradar a todo el mundo? La regla de la "mesa de reuniones" para frenar a tu parte complaciente

La psicóloga, Déborah Murcia, ha dado las técnicas para enfrentar la necesidad de querer caerle bien a todo el mundo

Madrid

En el último programa de Me pasa una cosa, Manuel Burque contó con el periodista y youtuber, Emilio Doménech, cuya obsesión en la vida pasa por querer caerle bien a todo el mundo. Algo con lo que el cómico y presentador del programa de la Cadena SER ha querido ayudarle, para lo que ha utilizado los conocimientos de la psicóloga y colaboradora del programa, Déborah Murcia.

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La psicóloga ha empezado su tratamiento con una premisa, y es que "seas quien seas y hagas lo que hagas va a haber gente a la que no le gustes y tienes que vivir en paz con ello. Ese es el primer paso", explicaba Murcia, que además ha propuesto un ejercicio para luchar contra esa necesidad de caerle bien a todo el mundo.

Las personas, explicaba Murcia, tenemos "nuestra parte complaciente, la exigente, la compasiva y la parte adulta que es la que es capaz de poner un poco de orden y fijar el foco", relataba la psicóloga.

Ninguna de estas partes, aclaraba Murcia, "es un todo", aunque en el caso de Doménech la experta ha especificado que cree que "su parte complaciente muchas veces se come a las demás", algo que debería cambiar.

Ordenar los lugares de la mesa

"Imagínate que esto fuera una mesa recta, y en vez de sentarse a los lados esa parte se sentara en el puesto de la presidencia y manejara a las demás partes", exponía Murcia, que recomendó al youtuber que "viera a su parte complaciente como una más y la sentara en su sitio, pero no decidiendo".

En este sentido, remarcaba, Doménech tiene que elegir al "Emilio que es capaz de tomar una buena decisión, el que es sensato, que no se fija mucho en si cae bien o no. Esa persona es la que tiene que coordinar y ver a la parte complaciente como una parte más".

Me pasa una cosa 2x17 | A Emilio Doménech está obsesionado con caer bien

Por ello, es importante identificar a esta parte de nuestra personalidad, pero no dejar que domine. Algo que, matizaba Murcia, hay que entrenar, pero es importante, especialmente, "identificar cuándo aparece esa parte complaciente y ahí ya hay mucho trabajo hecho", porque el individuo sabe en qué situaciones aparece y cómo debe primar su parte adulta.