

España se cobra su venganza ocho años después: campeones de la Euro
El hat-trick de Antonio y los tantos de Raya y Adolfo permitieron destronar a Portugal
Ocho años después, España y Portugal volvían a citarse en una final de Europeo de fútbol sala y los de Jesús Velasco buscaban quitarse la espina de aquel enfrentamiento en el mismo escenario: el Arena Stozice de Liubliana. Enfrente, un combinado luso que, siendo la vigente campeona, acumula 16 triunfos consecutivos; un dato que indicaba que tocar la gloria no sería misión fácil.
La final comenzó de la mejor forma posible para el cuadro nacional, que, pese a que Dídac firmó la primera atajada del encuentro, Antonio puso el primero en el marcador tras un sensacional taconazo de Pablo Ramírez. Con la constante presión tanto de Ramírez como de Gordillo, llegó el segundo de los de Jesús Velasco, que tras un letal contraataque, Raya puso el segundo en el pabellón. Tras unos primeros minutos a un ritmo frenético, Portugal consiguió poner la igualdad primero con el tanto de Afonso Jesus y dos minutos después con el empate de Ruben Gois, que anotó con facilidades desde fuera del área. El cuadro dirigido por Jorge Braz tiraba de experiencia; sin embargo, una serie de faltas continuadas permitieron que los españoles gozasen de un doble penalti que fue materializado por Antonio para acudir al descanso con ventaja.
La segunda parte comenzó con una oportunidad de Cortés que a ras de línea no entró por muy poco. Los vigentes campeones respondieron con un misil por parte de Varela que Dídac despejó firmando una sensacional atajada. Con el transcurso de los minutos, España se sentía cada vez más cómoda, generando múltiples ocasiones y ofreciendo un juego muy destacado. A diez del final, un error defensivo de Cortés fue bien aprovechado por un Pauleta que volvió a poner las tablas a placer. En el tramo final de la final y con nervios a flor de piel, el goleador del encuentro, Antonio Pérez, cuajó su hat-trick particular con un letal disparo desde fuera del área para dar la tranquilidad a los de Jesús Velasco. Ya en los últimos segundos, Adolfo firmó el gol definitivo que supuso la venganza de España para volver a ser campeona de Europa diez años después.




