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"Soñar es gratis": Quim Salarich y el reto olímpico que ilusiona a España

El esquiador charló en el 'El Larguero' sobre la ambición de cambiar el futuro del esquí nacional y las expectativas para estos Juegos Olímpicos de Invierno

"Soñar es gratis": Quim Salarich y el reto olímpico que ilusiona a España

Quim Salarich (1994) se ha convertido, con el paso de los años, en el nombre propio del esquí alpino español. En una disciplina históricamente minoritaria en nuestro país, el catalán ha logrado abrirse paso hasta codearse con los mejores del mundo, alcanzando su punto más alto en 2022, cuando fue quinto en el slalom de las finales de la Copa del Mundo. Un resultado que marcó un antes y un después.

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Ahora, en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026, Salarich vive uno de los momentos más especiales de su carrera. La delegación española estuvo representada en la ceremonia de apertura con Olivia Smart como abanderada en San Siro y con el propio Quim portando la bandera desde Livigno. Un honor que también tuvo su lado físico.

"Pesa, y al final suerte que ha sido relativamente corto. He acabado y he dicho: esto es peor que una sesión de gimnasio", confesó anoche en El Larguero. "Entre la tensión y las ganas, se te carga el hombro. La bandera pesa entre cinco y diez kilos", añadió entre risas.

"¿Por qué no soñar en grande?"

Más allá de la anécdota, Salarich transmite ambición. Llega a estos Juegos en plenitud, con confianza y motivación. "Ahora estoy muy motivado, con expectativas altas. La pista se ha adaptado mucho a mis condiciones y llego en un buen momento de forma", explicó. Eso sí, hay un factor clave: el clima. "Si bajan las temperaturas y la pista se pone como un mármol, que es cuando me gusta a mí, daremos todo".

Estos son sus terceros Juegos Olímpicos y la experiencia pesa tanto como la ilusión. "El primero fue prematuro, aún no estaba para luchar con los mejores. El segundo fue el pistoletazo: hasta donde me caí iba en tiempos de medalla", recordó. Aquello le confirmó algo esencial, podía estar ahí: "Ahora tengo la madurez. Es muy difícil, hay mucha competencia, pero ¿por qué no soñar en grande? Soñar es gratis y yo sueño muy grande".

Salarich también mira más allá de lo individual. Cree que sus resultados pueden abrir camino a futuras generaciones. "Si nosotros hacemos buenos resultados, otros se pueden aprovechar. Quizá en unos años haya 25, 30… ojalá 50 españoles compitiendo".

"Falta inversión en los deportes de invierno"

Eso sí, no esconde las dificultades estructurales. "Falta inversión en los deportes de invierno. Somos minoritarios y esquiar cada vez es más caro. Eso hace que las piedras del camino sean cada vez más grandes".

Y entre reflexiones serias, también hubo espacio para el humor. Preguntado por la sorprendente información del diario Bild sobre saltadores de esquí que se inyectan ácido hialurónico para modificar sus trajes y ganar ventaja aerodinámica, Salarich no pudo evitar reírse. "Me saltó la notificación: 'Saltadores de esquí agrandan su pene para rendir más'. Dije: ¿cómo?". Y remató con ironía: "Hemos dicho que así aumentan el rendimiento en los dos sentidos".

Entre risas, ambición y realismo, Quim Salarich representa hoy el presente -y quizá el futuro- del esquí alpino español. Un deportista que ya no se conforma con estar, sino que quiere competir… y soñar en grande.

Marcos Gómez-Díaz

Periodista deportivo en la Cadena SER, con una...