Así son los cortometrajes de ficción de los Goya: una radiografía social en formato breve
Los cinco aspirantes al Goya a mejor cortometraje de ficción ofrecen una variada mirada a temas sociales desde diferentes aproximaciones estilísticas

Los cortometrajes de ficción de los Goya 2026: radiografía social en formato breve / Academia de cine

Madrid
Los cortometrajes vuelven a confirmarse como uno de los espacios más fértiles del cine español. Lejos de ser un simple formato de transición hacia el largometraje, estas obras también son un termómetro de los temas, estilos y creadores que se abren camino en la industria.
En la carrera hacia los Premios Goya 2026, los cinco candidatos a Mejor cortometraje de ficción muestran la diversidad de miradas de la industria, todas ellas atravesadas por cuestiones sociales de gran peso: el acoso escolar y sus secuelas familiares, la sexualidad en la tercera edad, la identidad cultural, el consentimiento o la autonomía de las personas con discapacidad. Una selección que demuestra que los cortos puede ser también un poderoso vehículos para abordar historias incómodas y políticas.
'Ángulo muerto': el impacto del acoso escolar en una familia
Dirigido por Cristian Beteta, 'Ángulo muerto' se sitúa como una de las propuestas más duras de la selección. El cortometraje aborda el impacto del acoso escolar en el entorno familiar, colocando el foco no en la víctima, sino en sus padres.
Carlos Santos y Eva Llorach interpretan a una pareja separada que, tras el suicidio de su hijo de 13 años, intenta reconstruir lo sucedido. A través de ese ejercicio de memoria y reconstrucción, la historia se convierte en una reflexión amarga sobre la culpa, la impotencia y el deseo de justicia, que, en algunos momentos, se entremezcla con la idea de venganza. El relato plantea el duelo como un laberinto emocional donde el dolor se convierte en una carga difícil de sostener.
Beteta, que es padre de un niño de cinco años, defiende que, aunque haya veces que es más fácil desviar la mirada, "como padres tenemos la gran responsabilidad de educar desde un lugar sano para que las próximas generaciones no vean la violencia como una opción".
'De Sucre': maternidad y deseo en la diversidad intelectual
La cineasta Claudia Cedó firma este cortometraje que se adentra en un terreno no muy explorado en la ficción española (salvo en la serie 'Fácil'): el derecho al deseo y a la maternidad en mujeres con diversidad intelectual. La cinta sigue a una mujer neurodivergente que quiere ser madre, pero que se encuentra con la incomprensión de su entorno familiar y de la fundación donde vive.
Cedó explica que el proyecto nació tras un riguroso proceso de documentación durante el cual entrevistó a varias madres con discapacidad. "Me di cuenta de que hay un nudo en la sociedad, sobre todo en torno a las personas institucionalizadas. ¿Qué ocurre cuando alguien que vive en un piso tutelado con nueve personas más desea ser madre?", reflexiona la directora.
El corto expone las barreras que siguen limitando la autonomía de las personas con discapacidad y propone un relato que mira directamente al espectador. Cedó abre, así, un debate necesario sobre el acceso de las personas con diversidad funcional a oportunidades que muchos dan por cotidianas. "Lo vemos muy claro con discapacidades físicas, pero no tanto en una persona con diversidad psíquica. Si viviéramos en una sociedad más accesible para todo el mundo, no nos estaríamos perdiendo tantas voces valiosas" afirma la dramaturga.
'El cuento de una noche de verano': un relato íntimo que explora el consentimiento
María Herrera, ya conocida en el circuito de estos premios como productora, firma 'El cuento de una noche de verano', un relato íntimo que explora el consentimiento sexual desde una perspectiva contemporánea. Herrera explica que, como espectadora, siempre le había resultado injusta la representación del cuerpo femenino en pantalla:“Nunca es sujeto de deseo, así que una de las motivaciones del equipo fue, precisamente, abordar esa cuestión”, señala. La historia se centra en una relación aparentemente sana, en la que la protagonista termina sintiéndose violentada. Nacho Sánchez y Olivia Delcán protagonizan este relato que pone en primer plano la perspectiva femenina y el malestar silencioso.
La directora reconoce que parte del público, en los coloquios posteriores a las proyecciones, no identifica lo que vive la protagonista como una agresión sexual.“Eso es sintomático de todo lo que queda por hacer en materia de violencias sexuales”, apunta. Por eso, añade,“las mujeres y las víctimas necesitamos una reparación colectiva, y la cultura y el cine pueden servirnos mientras transformamos las instituciones policiales y judiciales para que dejen de ser revictimizadoras y retraumatizantes. Nos ayuda a construir un imaginario colectivo”.
'Una cabeza en la pared': masculinidad e identidad en una España sin toros
Más poético y simbólico que el resto de los nominados, 'Una cabeza en la pared', dirigido por Manuel Manrique, se construye a partir de la llamativa premisa de una España sin toros. A partir de ahí, el cortometraje abre una reflexión sobre la identidad cultural, la masculinidad, la memoria y el orgullo asociado a la figura del torero. Manrique cuenta el por qué de esa premisa: "El mundo del toro está muy polarizado, la gente lo mira desde un prisma concreto y eso ya implica ciertas ideas políticas. Eso te sirve para hablar de cómo está España -y el mundo- de polarizado", señala el director.
Nacho Sánchez, de nuevo protagonista, encabeza un relato donde la metáfora y lo onírico se imponen sobre una narrativa más convencional. Manrique utiliza el debate taurino no como un fin, sino como un detonante para hablar de la fragilidad de la identidad y de la masculinidad. “A los hombres se nos asignan una serie de roles, y el torero encarna esa masculinidad más antigua. Quise analizar cómo seguimos atrapados en ese molde y cómo podemos empezar a salir de él”, explica el cineasta. El proyecto, además, ya ha sido desarrollado como largometraje, con la incorporación de Iria del Río y Miguel Bernardeau al reparto.
'Sexo a los 70': humor y ternura contra los tabúes
Por último, en clave de comedia, 'Sexo a los 70' supone el debut en los Goya de la actriz Vanesa Romero, con su segundo trabajo tras la cámara. El cortometraje aborda con humor y ternura una idea todavía tratada como tabú: el deseo no desaparece con la edad. Romero cuenta que la idea surgió cuando, pensando sobre qué escribir, recibió una llamada de su madre. "No sé por qué, mi cabeza se fue a las relaciones sexuales en la gente de esa edad", comenta entre risas.
Mamen García protagoniza la cinta interpretando a una viuda que decide volver al mundo de las citas con la ayuda de su nieta. El relato se construye desde el divertido choque generacional y la reivindicación del placer en la tercera edad sin caer en la caricatura. Fernando Colomo completa el reparto como pretendiente en una historia que pone sobre la mesa una realidad evidente pero poco representada. Y es que el edadismo, ese eterno prejuicio hacia las personas mayores, también afecta a la forma en que la sociedad entiende el amor y la sexualidad. “Parece que nos olvidamos de nuestros mayores, pero ellos también sienten deseo. Cuanto antes abramos ese melón, mejor para ellos y para los que vamos camino de esas edades”, afirma la directora.
La lista de nominados a los Goya 2026 confirma que el cortometraje español atraviesa un momento de vitalidad creativa. Cada una de estas obras, desde registros muy distintos, refleja preocupaciones que conectan directamente con debates actuales. Cinco nominados que muestran la diversidad del cine español, también para abrir miradas o acercarse a temas tabú desde un formato breve.




