El "estallido electoral" en las elecciones de Aragón, con PP y PSOE en el foco: "Tratan de responder al maltrato con maltrato"
Análisis después de los comicios autonómicos

Jorge Azcón y Alberto Núñez Feijóo / JAVIER BELVER (EFE)

Las elecciones autonómicas de Aragón nos dejaron la victoria del Partido Popular, liderado por Jorge Azcón, con un 34% de los votos, lo que le ha otorgado 26 escaños, dos menos que en los últimos comicios. Esto hace que vuelva a depender de Vox, esta vez con mucha más fuerza, no solo por la pérdida de diputados, sino también por el crecimiento de la formación de ultraderecha, que ha doblado su representación al conseguir 14 asientos, habiendo sido la elección del 18% de los votantes (siete puntos más que en las pasadas votaciones). "Hemos ganado y solo el PP puede formar gobierno para los próximos cuatro años. Ningún otro partido puede presentar un candidato a ser presidente", se congratulaba Azcón, aunque tendrá que lidiar con un socio del que ya conocen ciertas exigencias.
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Entre PP y Vox suman 40 diputados, superando ampliamente el umbral de los 34 escaños necesarios para gobernar, pero desde el partido ganador no se ha dado ningún detalle de la próxima negociación. Quien sí que habló sobre ello fue el presidente del grupo de ultraderecha, Santiago Abascal, quien lanzó un órdago de cara a un posible pacto diciendo que "si el PP quiere cambiar de política, puede contar con nosotros. Si quiere seguir con las políticas que hizo que abandonásemos los gobiernos regionales, tiene al Partido Socialista". Igualmente, la lectura del candidato de Vox, Alejandro Nolasco, es clara y se sienten victoriosos, pues considera que "ha ganado el sí al sentido común y el no a la estafa del bipartidismo".
Con este caldo de cultivo, la otra pata del tan recurrentemente mencionado bipartidismo, el PSOE, digiere su resultado, el peor registrado en la región desde 2015, con Javier Lambán, habiendo obtenido 18 escaños (por los 23 que tenía hasta el momento) y se prepara para liderar la oposición. Si bien, la candidata socialista, Pilar Alegría, lanzaba una alerta, pues considera que "estas elecciones fueron convocadas por mandato de Feióo y el resultado es que el Partido Popular es aún más rehén de la ultraderecha. Y cuando la ultraderecha avanza, los más perjudicados son los aragoneses y aragonesas". En este sentido, los analistas empiezan a elucubrar el eco que estas elecciones pueden tener en clave nacional y ya se auguran escenarios de una índole que preocupan a algunos, pero que responde a una reacción social.
Un mensaje en forma de "estallido electoral"
En El Abierto de Hoy por Hoy de la Cadena SER, Àngels Barceló cubría este lunes 9 de febrero la resaca electoral aragonesa con sus colaboradores. Entre ellos han estado Carlos Sánchez, Cristina Monge y José María Lassalle, habiendo lanzado este último un análisis muy detallado de unas elecciones que cree que han sido un reflejo del "desgaste de los dos grandes partidos nacionales, que están evidenciando que no están a la altura de su responsabilidad sistémica", algo que "deberíamos empezar a vislumbrar con claridad" porque la inercia actual "empieza a ser irrebatible", tan al alza que la ha definido como casi "una corriente de tsunami" que "lleva a Vox a convertirse en el partido a través del que una parte importante de la sociedad española manifiesta su rechazo a los grandes partidos".
Para el colaborador, en España se está produciendo "una especie de estallido electoral", un contrapunto que deja con el símil chileno en el que tuvieron un "estallido social", que en nuestro país se va a ver plasmado en las urnas. "Hay alguien que está protagonizando la idea de que si los dos grandes partidos han perdido el respeto a la democracia y a su institucionalidad, uno tiene que atenerse al desenlace que puede conllevar eso", comenta un Lassalle que reflexiona sobre la opción ultraderechista para el votante descontento, pues "quien pierde por principio el respeto a la democracia, que es Vox, va a ser bien tratado por aquellos que tratan de responder al maltrato con maltrato". Es decir, el desencanto generalizado con el bipartidismo por los sucesos, falta de criterio y acciones que pudiera detectar la ciudadanía, está siendo replicado al más puro estilo del 'ojo por ojo, diente por diente'.
El escritor expone este escenario, uno "de irresponsabilidad política por los dos grandes partidos nacionales". "Un escenario en el que el Partido Popular consigue una victoria pírrica, que el Partido Socialista replica con una derrota pírrica, porque es doble, ya que compromete evidentemente el resultado electoral que tenía como partido, pero al mismo tiempo compromete abiertamente, porque aquí ya no hay excusas como pasaba en Extremadura, al propio presidente del Gobierno, a Pedro Sánchez, y todo lo que esto está reflejando políticamente respecto a los debates que a nivel nacional tenemos cotidianamente", explica el analista, que ve cómo se está "comprometiendo de alguna manera la propia estabilidad institucional del modelo democrático", y cómo nos alejamos de la centralidad, acercándonos más a la realidad de Francia que la de Portugal, un desenlace que no le gusta lo más mínimo a Lassalle.

Miguel Muñoz
(Linares, 1992) Periodista, SEO y redactor en la sección de deportes de la Cadena SER. Graduado en Periodismo...




