El gesto de uno de los jugadores más famosos de los Patriots contra el ICE en la Super Bowl
Mack Hollins acostumbra a disfrazarse en su llegada a la competición y esta vez su vestuario escondía una reivindicación
Mack Hollins a su llegada a la Super Bowl / Kathryn Riley
Madrid
Todo el mundo habla este lunes de la actuación de Bad Bunny en la Super Bowl. Tras los enfrentamientos que ha mantenido el artista puertorriqueño con Donald Trump a cuenta de sus políticas migratorias, era de esperar que su espectáculo fuera toda una reivindicación de orgullo latino, como así ha sido.
Música cantada en español, bailes latinos, folklore, moda española y un mensaje claro en defensa de una América unida, mucho más allá de Estados Unidos. Al final del show comenzó a enumerar todos los países que integran el continente. Un broche de oro a una actuación que, como también era de esperar, no ha gustado nada a Trump: "El espectáculo del descanso de la Super Bowl es absolutamente terrible, ¡uno de los peores de la historia! No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia".
El de Bad Bunny no fue el único mensaje reivindicativo de la noche. El jugador de los Patriots Mack Hollins llegó al Levi's Stadium de Santa Clara vestido como un presidiario, esposado, descalzo y una máscara como la de Hannibal Lecter. Un guiño a las detenciones de migrantes que está produciendo el ICE en Estados Unidos.
En la parte de atrás del mono presidiario que llevaba Mack Hollins se podía leer 'Range 13', una referencia a una unidad de alta seguridad dentro de la prisión de máxima seguridad ADX Florence, en Colorado.
Es habitual que Mack Hollins haga apariciones llamativas ante los medios. En otras ocasiones se ha disfrazado de Elmo de Barrio Sésamo, Pedro Picapiedra o Napoleón.