La razón por la que 'Taxi Driver' estuvo a punto de ser clasificada X y arruinarse en taquilla
Era un golpe que habría condenado el estreno y la carrera de la película

La razón por la que 'Taxi Driver' estuvo a punto de ser clasificada X y arruinarse en taquilla
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Madrid
Taxi Driver, una de las películas más recordadas de Martin Scorsese, pudo haber tenido un destino muy diferente. Como recordaron en el programa Sucedió una noche de la Cadena SER, la escena final, en la que Travis Bickle desata un estallido de violencia extrema, estuvo a punto de provocar que la cinta recibiera una clasificación X en Estados Unidos, algo que en los años 70 prácticamente significaba quedar fuera del mercado comercial.
Scorsese lo explicaba así en entrevistas posteriores: "Así termina la película, con una violencia extrema. El personaje y las razones de esa violencia están ahí, dentro de la historia". Con esta frase, el director defendía que el final era simplemente el resultado lógico de lo que le pasa al protagonista, un hombre cada vez más solo, más frustrado y obsesionado con "limpiar" la ciudad a su manera.
Aun así, la violencia gráfica de la secuencia fue demasiado para los encargados de la clasificación. Si Taxi Driver obtenía la calificación X, no podría proyectarse en la mayoría de salas y perdería todas sus opciones de llegar al público. Era un golpe que habría condenado el estreno y la carrera de la película.
Para evitarlo, Scorsese aceptó hacer un cambio técnico: desaturar los colores de la sangre en la escena final. El rojo dejó de ser tan intenso y realista, pero la escena mantuvo su fuerza. Ese ajuste fue suficiente para que la película recibiera finalmente una calificación R, mucho más asumible para su distribución.
Gracias a esa decisión, Taxi Driver pudo estrenarse con normalidad. Contra lo que temían sus creadores, la película funcionó muy bien: obtuvo cuatro nominaciones al Óscar, ganó la Palma de Oro en Cannes y se convirtió en una obra clave del cine moderno. Con el tiempo, ese final que casi la destruye se ha convertido también en una de sus imágenes más icónicas.
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