El casco con deportistas muertos no es el único veto en Milán-Cortina: hasta tres casos maniatan ya a Ucrania en los Juegos Olímpicos
La expulsión y posterior readmisión del piloto de skeleton Vladyslav Heraskevych ha eclipsado los casos de la esquiadora Kateryna Kotsar y del patinador Oleh Handei

El piloto ucraniano Vladyslav Heraskevych muestra el casco vetado en los JJOO / Andrew Milligan - PA Images

Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina se han visto salpicados por una polémica de tintes políticos. Con la ofensiva rusa en Ucrania en el epicentro del debate, la delegación ucraniana en estos JJOO se ha visto maniatada en cada uno de sus gestos en referencia al conflicto bélico. De lleno han tocado las prohibiciones del Comité Olímpico Internacional al mismísimo abanderado de Ucrania, Vladyslav Heraskevych, cuyo caso ha eclipsado el resto de casos que han tirado para atrás cada una de las reivindicaciones públicas de sus compatriotas en el equipo.
Los cascos como arma para hacer extensivos estos mensajes han sido cortados de raíz por parte del COI. Muy directo era el intento de Heraskevych, que ya durante los entrenamientos en Italia hizo gala de un diseño personalizado que contaba con imágenes de deportistas caídos en guerra. Lo que pretendía ser un homenaje en memoria de las víctimas, sin embargo, se ha topado de lleno con la normativa que prohíbe trasmitir mensajes políticos durante la competición. Por dicho motivo, tras el veto al casco de la discordia y los días posteriores de protestas del deportista y de la delegación ucraniana, este jueves se llegaba a la conclusión de descalificar al deportista.
La repercusión de la expulsión de Heraskevych ha sido tal que incluso ha obligado a mediar a la mismísima presidenta del COI, Kirsty Conventry. La zimbabuense ha dado el paso horas después de conocerse la decisión del Comité Disciplinario de los JJOO y se ha movilizado hasta reunirse en persona con Vladyslav Heraskevych, mostrándole su solidaridad con la causa y siendo una pieza fundamental en su readmisión. No obstante, el ucraniano no podrá competir.
"Nadie, especialmente yo, está en desacuerdo con el mensaje. El mensaje es un mensaje poderoso. Es un mensaje de recuerdo. Es un mensaje de memoria", declaró Coventry a la salida de la reunión, en la que insistió en la idea de que "no se trata del mensaje, se trata de las normas y las regulaciones".
Pero todos estos días de 'tira y afloja' han conseguido eclipsar otros vetos que también han maniatado los guiños de los deportistas ucranianos hacia sus compatriotas. Y es que el de Heraskevych, aunque el más explícito, no ha sido el único mensaje que no ha pasado por los filtros del COI.
Una frase motivadora censurada
En mitad de este pulso, también la esquiadora acrobática Kateryna Kotsar se vio implicada en la polémica por una frase recogida en su casco. "Sé valiente como los ucranianos", rezaban estas palabras que la deportista se vio obligada a eliminar para poder formar parte del programa de freeski slopestyle del primer fin de semana de competición. La ucraniana acató la medida, aunque posteriormente se mostró arrepentida después de la difusión que ha tenido el plante de su compatriota en skeleton.
"Aproximadamente una semana antes de los Juegos Olímpicos, recibí una carta por correo diciendo que el Comité Olímpico Internacional considera esto propaganda del casco, por lo que no podía competir con él en los Juegos. Por falta de experiencia, conocimientos y, probablemente, confianza, simplemente me cambié el casco y ahora solo queda una pequeña bandera de Ucrania", manifestaba Kotsar en las últimas horas en la televisión ucraniana.
La última prohibición
Además, la última medida contra estas manifestaciones se lleva por delante unos versos de la poetisa Lina Kostenko en otra decisión que ha vuelto a aflorar la controversia. La parte del poema donde se recoge "donde hay heroísmo, no hay derrota final" pretendía ser utilizada por el patinador Oleh Handei, representante ucraniano en la prueba de patinaje de velocidad sobre hielo.
Ha sido el último en sufrir esta cruzada particular de la organización y las acusaciones de propaganda resultan difíciles de asimilar en este supuesto. Y es que el propio Handei, cuya participación ha quedado en el aire, reaccionaba con total incomprensión a su veto. "La prohibieron diciendo que era un eslogan político, que trataba de la guerra, que no estaba permitido. Se lo traduje palabra por palabra: no, no es un eslogan político. Son sólo palabras de motivación para mí, para mi equipo y para mi país", defendió en primera instancia, reflejando el hartazgo con esta deriva prohibitiva que ha azotado de lleno a los ucranianos presentes en Milán-Cortina.

Daniel Plaza
Periodismo y deporte desde 1994. Graduado por la URJC, di mis primeros pasos en agencias de noticias....




