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Sociedad

Mamdani no es Mohammadi

Es terrible la situación de la premio Nobel iraní y todas las mujeres que en su país tienen que pagar un precio tan alto por defender sus derechos

Najat El Hachmi: "Mamdani no es Mohammadi"

Mientras nos llegaba la noticia de una nueva condena a la activista iraní Nargis Mohammadi, que viene entrando y saliendo de la cárcel casi toda su vida por defender los derechos de las mujeres en su país, el alegre alcalde de Nueva York, promesa del progresismo mundial, nos instaba a celebrar el Hijab Day, ese invento de los islamistas para afianzar nuestro encierro textil, marca de sometimiento a los dictados patriarcales.

Fe, identidad y orgullo es el significado que Mamdani atribuye a la pesada pañoleta con lo cual una se pregunta si no será que él, que tanto presume de ser el primer alcalde musulmán de la gran metrópolis americana, no tiene nada de todo eso, ni fe ni identidad ni orgullo, dado que va por el mundo con la cabeza descubierta.

Con esos simpáticos ojos que tiene y esa sonrisa contagiosa, estoy segura de que un hijab le quedaría estupendamente y así demostraría de verdad su apoyo a las mujeres (y niñas, dice) musulmanas que lo llevan. Su glamurosa mujer tampoco parece que necesite de esa marca externa para que se vea que es seguidora de Mahoma.

Ironías aparte, lo que es terrible es la situación de la premio Nobel iraní y todas las mujeres que en su país, como en Afganistán, como en tantas otras teocracias misóginas, tienen que pagar un precio tan alto por defender sus derechos. Y aquí, en Europa, seguimos teniendo sectores de la izquierda feminista que ante ese apartheid de género no dicen ni media palabra. No sea que las señalen como islamófobas, algo que les dolería más que el hecho de saber que hay mujeres pagando con la cárcel sus ansias de libertad.

Najat el Hachmi

Najat el Hachmi (Nador, Marruecos, 2 de julio...