Buenafuente actualiza su estado de salud: "Estoy bien, recuperando. Lo que tengo que hacer es volver y hacer las cosas que me gusten"
El comunicador, que anunció su baja por estrés y renunció a dar las campanadas en TVE, reaparece en 'La Ventana' durante el especial del Día de la Radio

Buenafuente reaparece en 'La Ventana' durante el especial del Día de la Radio
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Madrid
Andreu Buenafuente vuelve poco a poco. El 21 de noviembre de 2025 hacía pública su baja por estrés a través de un comunicado. Semanas después, el 12 de diciembre, difundía un videomensaje en el que explicaba que tampoco podría presentar las campanadas en TVE junto a Silvia Abril, como estaba previsto. Necesitaba más tiempo.
En aquel momento, simultaneaba la segunda temporada de Futuro Imperfecto en “prime time” en Televisión Española, el programa Nadie sabe nada en la SER y la obra de teatro El Tenoriu, una versión irreverente del clásico. Demasiadas curvas en la misma carretera.
Hoy, invitado en La Ventana en el especial del Día de la Radio, se muestra sereno: “Estoy mejor, recuperando en línea ascendente; podría estar mejor, pero también peor. Con ganas de volver a hacer cositas y a mi ritmo”. Reconoce que la acumulación de trabajo terminó pasándole factura. “Tanto trabajo al final te saca de la carretera. Soy un privilegiado, siempre lo digo. Puedo salir de la carretera haciendo algo que me gusta; imagínate alguien a quien no le gusta”.
Volver a la radio, volver a casa
“Lo que tengo que hacer es volver a hacer las cosas que me gustan”, insiste. Y entre ellas, la radio ocupa un lugar central. “No he parado de escucharla. Me gusta mucho hacer radio y escucharla”.
Habla de los oyentes con emoción contenida: “Son como esos viejos amigos a los que no he visto nunca”. Tras 14 años de programa, asegura que ha entendido que de lo que se enamoró no fue solo del medio, sino de la gente. “Nos han dado una complicidad y un juego con los que yo no contaba”.
Para Buenafuente, la pasión se construye a base de momentos. Instantes aparentemente pequeños que se quedan grabados. “Un día atravesé el transistor y me metí dentro. Pero esa es otra historia”, bromea.
Los momentos que le marcaron
Recuerda fechas concretas. El 17 de octubre de 1986, en Radio Reus, escuchando cómo Juan Antonio Samaranch pronunciaba el nombre de Barcelona como sede olímpica. Una noche de 1982, en un Seat 127 rojo, cuando Carles Francino le hizo escuchar en RNE El Loco de la Colina. “Me marcó”.
También evoca a aquel locutor argentino que, con un folio en blanco, hacía Viva la radio viva. O las carcajadas escuchando a Gomaespuma camino de Salou, tantas que tuvieron que apartar el coche. “Ese día lo que me hacía reír la radio casi me la quita”.
Dormía con un transistor bajo la almohada para escuchar a José María García y aprendía que el ritmo y la intensidad también eran narrativa. Se emociona al recordar a Iñaki Gabilondo anunciando en antena que “soplan vientos de guerra en Irak”. O la voz de Casamajor, “que le salía de las entrañas”. Y reivindica a Antonio Cebrián y sus Pasajes de la Historia: “Nadie ha contado el pasado como él”.
Más reciente es la imagen de Carles Francino regresando tras la pandemia y rompiéndose en antena. “Y todos contigo”.
El podcast como nueva frontera
Buenafuente cierra mirando al presente. Confiesa su nueva adicción: dormirse cada noche escuchando un podcast. “Nos salen unos mundos sonoros que renacen de la radio”. Para él, no es una ruptura con el pasado, sino una evolución natural del mismo lenguaje.
Se recupera sin prisa, pero con intención. “Vamos a estar allí dándolo todo”. Porque si algo tiene claro es que, cuando vuelva del todo, será para hacer lo que siempre le ha movido: radio. Y hacerla disfrutando.





