Patricio Pron (1) o cómo escribir una novela a pie de página
(1.1) 'En todo hay una grieta y por ella entra la luz' (Anagrama), Patricio Pron rompe los esquemas al lector en la segunda página. A partir de ahí, lo que parecía una novela lineal acaba y arranca otra a partir de siete notas a pie de página
Patricio Pron durante una entrevista en 'Hoy por Hoy'
Si nunca has leído a Patricio Pron debes tener en cuenta dos elementos. Sus títulos siempre son largos: 'la vida interior de las plantas de interior', 'El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia', 'La naturaleza secreta de las cosas de este mundo' o 'No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles' entre otras. Y la última, la que ha presentado este viernes Día Internacional de la Radio , en la Biblioteca de Hoy por Hoy, 'En todo hay una grieta y por ella entra la luz'. Es lo que hay. El segundo elemento sería que siempre sorprende con la estructura de las novelas, como hoy ha respondido, a pregunta de Àngels, le gusta asustar a sus editores. Cuanto más pánico provoca en el que se la va a jugar con su novela, más le satisface. Y esta vez ha dado un paso más ¿Se puede escribir una novela en una nota a pie de página? Si todos creemos que no, que es una barbaridad, que las notas molestan, que son como un coitus interruptus para el lector, Patricio dice que sí, que él lo hace, que es capaz de viajar a Nueva York con una beca para escribir una novela sobre el escritor judío , víctima del nazismo, Benjamín Fondane; y a la segunda página marcar siete notas y a través de su desarrollo escribir otra historia.
¿Y qué ocurre con el bueno de Benjamín Fondane que tiene no para siete notas sino para siete novelas? Que queda como un referente, pero desaparece como protagonista ¿Por una razón exclusivamente estética, un capricho del autor por mostrar su pasión por las notas al pie? No es el caso, Patricio reconoce que, aunque fue una diversión literaria inicial, la verdad es que Nueva York le arrolló y le cambió los planes y el hilo conductor de la novela. No solo la ciudad, si no la coincidencia de su llegada con la victoria y el segundo mandato de Donald Trump y ahí se dio cuenta "que no podía escribir el libro que había ido a escribir, que tenía que escribir otro". Y pasa de investigar a Fondane a visitar cementerios, a reencontrarse con una antigua amante de su pasado en Alemania, a reconocer tras la victoria de Trump que debía ignorar cosas que el resto sabía , que el dolor lo cambia todo o que vivimos en una sociedad que cada vez se reconoce menos por la pérdida de la memoria colectiva.
Todo se va desarrollando de forma apasionante en siete notas a pie de página y cada una de ellas con sus subnotas. El autor busca la atención del lector y deja claro que lo importante no está en el texto principal, sino abajo, en la letra pequeña "donde se obliga a la pausa, a detenerse, a establecer un diálogo con el narrador que le cuenta lo verdaderamente importante". Pero como le plantea Antonio Martínez Asensio a Patricio Pron, Benjamin Fondane siempre está presente, no desaparece. Incluso el narrador identifica muchos momentos de su vida o de su familia con él. Los dos se marcharon a la misma edad del país en que nacieron, los dos vivieron de la creación, los dos tuvieron que comprender rápidamente "esa doble disposición que nos convertía en extranjero a ojos de los demás". También cuando habla de su familia materna, establece un paralelismo entre su abuelo y Fondance, cada uno víctima a su manera del nazismo uno y del fascismo italiano el otro.
Nueva York
Y luego está el protagonismo de la ciudad de Nueva York en la que Patricio Pron escribe 'En todo hay una grieta y por ella entra la luz'. Es la ciudad que primero te susurra y luego te grita hasta atraparte en una mítica que unas veces te hace soñar y otras tener la más terrible de las pesadillas. Es la ciudad de las ciudades, donde todo es posible y todo cambia "donde antes había una verdulería ahora hay un café, todo el rato estás perdiendo y reencontrando la ciudad y eso te lleva a evocar los paisajes perdidos de todas las ciudades donde vivimos". Todo este estrés provoca dolor, uno de las sensaciones más difícil de describir y que Pron lo hace con tanta maestría que hasta el lector lo siente.
Pero no crean que en la novela de Patricio Pron no hay espacio a la esperanza, que todo encalla en un mundo fracturado política, social y culturalmente. Como apunta el título "en todo hay una grieta y por ella entra la luz". La luz se cuela a través del arte y la literatura y esta novela también es un homenaje al oficio de escribir. Hay citas y fragmentos ocultos de grandes autores y autoras Sylvia Plath, Vivian Gornick, Alfred Hayes, Anne Sexton o Susan Faludi entre otros. Y la clave en un mundo cambiante es nunca escribir una novela que has escrito o leer una novela que ya has leído, de ahí que Patricio Pron siempre busque innovar y que crea que "lo ideal sea buscar juegos nuevos" porque escribir de plantilla es para él "como vivir un día que ya has vivido" .
Carmen Posadas nos donó la Biblia
La visita de Patricio Pron a la Biblioteca de Hoy por Hoy ha coincidido este 13 de febrero con el Día Mundial de la radio. Los oyentes se convirtieron en público y entre los asistentes tuvimos una visita ilustre, la de la escritora Carmen Posadas que recientemente publicó 'El misterioso caso del impostor del Titanic' (Espasa). Como hacen los oyentes e invitados del programa, la autora nos donó un libro y nos sorprendió al dejar en nuestros anaqueles 'La biblia". Y dio sus razones al descubrirnos que es la novela de las novelas más allá de lo religioso , "no es un libro, es una biblioteca, tienes desde poesía 'el cantar de cantares', crónica negra con toda la gente que muere en sus pasajes, hay novela costumbrista , histórica, ciencia ficción y hay, incluso, novelas feministas con las historias de todas las mujeres fuerte de la biblia como Judith, de Deborah, de Ruth..."
La escritora Carmen Posadas entre el público de 'Hoy por Hoy' en el día de la radio
Así fue la celebración literaria en la celebración más internacional de la radiofonía en la que todos aportaron lecturas. Patricio Pron, además de su nueva novela, también nos donó 'Walden' de Henry David Thoreau (Cátedra), librazo, y antes de todo esto, la Biblioteca arrancó con nuestro bibliotecario Antonio Martínez Asensio que nos contó en tres minutos 'La tía Julia y el escribidor' de Mario Vargas Llosa (Alfaguara) y nos recordó que en su programa 'Un libro, una hora' nos relataría 'Castillos de cartón' de Almudena Grandes (Tusquets). Las novedades de la semana nos la trajo Pepe Rubio y fueron 'El último refugio' de Isabel Parreño (Ediciones Menguantes) y 'Tres cuencos' de Michele Murgia (Altamaria). El libro abandonado en la redacción de la SER que recuperó Pascual Donate fue la edición de visor en bolsillo y gótica de 'Coplas a la muerte de su padre' de Jorge Manrique. Y los últimos donantes a la biblioteca de Hoy por Hoy fueron los oyentes que dejaron en nuestras estanterías 'Vida y destino' de Vasili Grossman (Galaxia Gutemberg), 'El hombre' de Guillermo Arriaga (Alfaguara) y 'Quizás nos lleve el viento al infinito' de Gonzalo Torrente Ballester (Cuatro Lunas).
Pepe Rubio
Redactor guionista de Hoy por Hoy. Llevo a antena...Redactor guionista de Hoy por Hoy. Llevo a antena las secciones "Desmontando mitos" , "Viaje de ida" y coordino el "Disco dedicado" con Fernando Neira . Antes guionista y coordinador de guiones en La Ventana y redactor en A vivir que son dos días.