Íñigo Pérez, muy molesto con el traslado del Rayo-Atlético a Butarque: "Este partido se podía haber jugado en Vallecas"
El técnico del Rayo Vallecano ha hablado en rueda de prensa sobre el próximo partido frente al Atlético de Madrid y el cambio al campo del Leganés
Íñigo Pérez durante el partido frente al Real Madrid en liga / Denis Doyle
Iñigo Pérez ha dejado claro que la decisión de sacar al Rayo Vallecano de Vallecas y llevar el partido a Butarque le ha generado un profundo malestar. El técnico franjirrojo ha señalado directamente a la organización del campeonato y ha verbalizado una sensación de perjuicio evidente para su equipo. "No entiendo cómo se puede suspender un partido un jueves cuando se juega el domingo", ha afirmado en la rueda de prensa previa al partido, visiblemente contrariado por una medida adoptada por LaLiga.
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El entrenador ha querido diferenciar situaciones y ha subrayado que no todas son comparables. "El día del Oviedo se suspendió correctamente", ha reconocido, pero ha insistido en que este encuentro sí se podía haber jugado en Vallecas: "Se podía haber hecho otro test. Se podía haber esperado un poco más".
Así, el derbi madrileño ante el Atlético de Madrid se disputará en Butarque, el estadio del CD Leganés, un escenario ajeno que convierte el partido en algo anómalo. "Mañana no somos locales. Ambos somos visitantes. Es un estadio neutral y nos lo tomamos como si fuese una final. El Atlético no te va a dar la mano, debemos estar preparados", ha advertido.
"El río está sucio, pero vamos a pescar"
Pese al enfado, el técnico del Rayo Vallecano ha querido transmitir fortaleza emocional. Ha reconocido que tras el partido ante el Lech Poznan llegó a sentirse fuera, aunque por motivos personales. "A nivel emocional estaba fuera, pero por cosas que no tienen nada que ver con el fútbol", ha confesado. Ahora, en cambio, ha asegurado sentirse pleno: "Hoy estoy aquí dispuesto a estar el tiempo que haga falta. Tengo energía, tengo intuiciones y estoy bien".
Sobre el desgaste del cargo, ha reflexionado con naturalidad: "La labor del entrenador es así. Hay vaivenes emocionales por los resultados y otros más potentes por la convivencia y el entorno. Me encanta este trabajo. No todo va a ser celebración de Conference". Incluso al ser preguntado por su nivel de hartazgo, ha sido contundente: "Ahora es un 0. Estoy pleno. El día del Lech Poznan era un 10".
El traslado a Butarque le ha irritado, pero ha dejado claro que no servirá como excusa: "El río está sucio, pero vamos a intentar pescar. Vamos a ir a Leganés y no va a haber excusas. Me gustaría revertir esto ganando, sabiendo que es un rival complejo".
En cuanto al impacto en el rendimiento, ha minimizado las consecuencias deportivas. "Esto es cíclico. Cuando llegas, ya te meten ese chip", ha explicado. "Los jugadores se adaptan. Pierden rutina, sí, pero son cosas menores. Somos unos privilegiados".
"Empatizo con su enfado"
También ha hablado del vestuario y de la gestión del césped: "Fui yo quien paró el entrenamiento por temor a una lesión. Cuando se lo expliqué, querían seguir. Son increíbles". Sobre la auditoría del campo, ha insistido: "Nos sorprendió a todos los que pisamos el campo. Creo sinceramente que se podría haber jugado. Igual que el día del Oviedo era imposible, este partido se podía haber jugado perfectamente".
A la afición, Iñigo Pérez ha querido mostrar respeto absoluto sin pedir nada a cambio: "No voy a pedir apoyo ni entrega. Los aficionados pagan y no reciben recompensa económica. Empatizo con su enfado. Siempre que no se cruce la línea del respeto, lo entiendo". El derbi se jugará lejos de Vallecas, pero el mensaje del entrenador ha quedado claro: "Hay dos caminos: claudicar o aguantar los golpes y avanzar".
Marcos Gómez-Díaz
Periodista deportivo en la Cadena SER, con una...Periodista deportivo en la Cadena SER, con una pasión inagotable por el fútbol y su capacidad para emocionar. Licenciado en Comunicación Audiovisual y Periodismo por la Universidad CEU San Pablo. Antes escribía sobre fútbol en Biwenger Fantasy, donde descubrí que las estadísticas también cuentan grandes historias.