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La afición del Rayo Vallecano explota en Butarque: "¡Presa vete ya!"

El traslado de campo para el partido frente al Atleti ha provocado el enfado de la afición rayista

La afición del Rayo Vallecano explota en Butarque: "¡Presa vete ya!"

El duelo entre el Rayo Vallecano y el Atlético de Madrid volvió a dejar una imagen cargada de tensión antes incluso de que rodara el balón. En los instantes previos al inicio, buena parte de la grada alzó la voz de forma coordinada con un cántico que resonó con fuerza contra el presidente del Rayo: "Presa vete ya". Un grito que simboliza el profundo malestar de la afición de La Franja por verse obligada a disputar el encuentro en el Estadio Municipal de Butarque, lejos de Vallecas, debido al deficiente estado del césped de su estadio.

En la previa del encuentro, Íñigo Pérez se alineó abiertamente con el sentir de la grada en declaraciones a DAZN. "Estoy con ellos. No puedo decir otra cosa", afirmó el técnico, antes de añadir: "Si hoy ha habido una reivindicación y se expresan o deciden no venir al campo, yo solo puedo apoyarles. Para mí es muy difícil solventar la deuda emocional con ellos".

También Javier Portillo, secretario técnico del Rayo Vallecano, ha mostrado su malestar en el micrófono de DAZN: "Estamos aquí para dar la cara porque no tenemos nada que ocultar. Nos parece una falta de respeto hacia nosotros y nuestra afición, ya que no entendemos que tres días antes de disputarse el partido se toma la decisión (por parte de LaLiga de que no se juegue en Vallecas). Creemos que no es una decisión acertada. Nosotros nos sentimos muy perjudicados como club porque, como han dicho Íñigo y nuestros capitanes, Vallecas estaba para poderse jugar el partido. Quedaban tres días para la disputa del partido. Hemos salido fuera de Vallecas sin nuestro entorno y sin nuestra masa social. Hoy nos sentimos perjudicados".

Un episodio que se suma al reciente aplazamiento del partido ante el Real Oviedo, también provocado por el mal estado del césped de Vallecas tras las intensas lluvias, y que ha terminado por colmar la paciencia de una afición cansada de tener que seguir a su equipo bajo unas condiciones muy duras y poco favorables.