La música como palanca política: del 'show' de Bad Bunny en la Super Bowl al Live Aid
La música ha demostrado varias veces su capacidad para provocar un revuelo político y un cambio social
Un asistente a la edición de 1999 del Festival de Woodstock durante uno de los conciertos. / Frank Micelotta Archive
Madrid
El domingo 8 de febrero de 2026 se celebró la Super Bowl LX en California, Estados Unidos, con la actuación de Bad Bunny en el concierto del medio tiempo. La actuación tuvo unos 128 millones de espectadores en todo el mundo y más de 4.000 millones en 24 horas. Pero lo más representativo del concierto fue el contexto en el que se celebró.
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Un artista puertorriqueño, que cantó durante 16 minutos en español, en un momento en el que la política anti-inmigración y de deportaciones masivas de Trump estaba en su auge más alto; con una policía fronteriza que tiene la potestad de arrestar, encarcelar y deportar a cualquier persona que, por ejemplo, hable español por la calle.
Bad Bunny, con su concierto, se ha convertido en un símbolo de protesta en contra del racismo y la intolerancia de Trump y sus seguidores; así como un icono de la cultura latinoamericana y de la convivencia entre personas de diferentes lugares de origen. De esta manera, vamos a hacer un repaso por varios eventos musicales que cambiaron la historia política y socialmente.
Festival de Woodstock
En el Estados Unidos de 1969, en una época marcada por la guerra, se celebró el festival de Woodstock, en una granja en Woodstock, Nueva York. Fueron tres días de conciertos de música rock con actuaciones de Jimi Hendrix, Janis Joplin, Santana, Joan Baez o The Who, en protesta por la guerra de Vietnam, y una demanda por un cambio político y social urgente en Estados Unidos.
Aunque se esperaba un aforo de 50.000 "hippies", el recinto se llenó con más de 500.000 personas, que representaban a toda la juventud de la cultura popular del país. El festival comenzaba con Joan Baez cantando la canción "We shall overcome" (nos sobrepondremos), que fue lema de Obama años más tarde. Y terminaba con Jimi Hendrix tocando el himno estadounidense solo con una guitarra eléctrica como forma de protesta.
Fue el primer concierto multitudinario de la historia. Supuso el principio del fin de la cultura hippie en el país, y el símbolo de la libertad, de la llamada generación que quería cambiar el mundo.
La revolución cantada
En los años 80, cuando las provincias bálticas intentaban reclamar su independencia del régimen represivo de la Unión Soviética, en Estonia ocurrió un fenómeno cultural que cambió su historia.
A partir de 1987 se empezaron a permitir de manera gradual las organizaciones y manifestaciones en protesta del régimen soviético. En ese año el Frente Popular de Estonia convocó varias manifestaciones pacíficas nocturnas en las que los asistentes comenzaron a cantar. Se hicieron muy populares 5 canciones patrióticas.
En 1988 ocurrió una enorme demostración de unidad nacional después de que, en el festival de la música en Tallín, capital de Estonia, 300.000 personas, un cuarto de la población del país, cantaron al unísono La Canción estonia (Laulupidu).
El activista Heinz Valk, que acuñó el término de revolución cantada, pronunció durante el concierto las palabras: "Algún día, sea como sea, ganaremos".
Un año después, unas dos millones de personas de las tres provincias bálticas se unieron para crear una cadena humana de 600 kilómetros entre Tallin y Vilna, capital de Lituania, como muestra de su deseo de independencia. Dos años después, en 1991, la unión soviética reconocía la independencia de las tres provincias, hasta que finalmente, el 17 de septiembre de ese año, Estonia, Letonia y Lituania pasaban a formar parte de la Organización de Naciones Unidas.
Live Aid 1985
En 1985 ocurrió el mayor evento benéfico de la historia. Dos macroconciertos, que ocurrían casi simultáneamente, en el estadio Wembley de Londres y en el John F. Kennedy de Filadelfia, recaudaban fondos para hacer frente a la crisis humanitaria en África y la hambruna en Etiopía.
En el concierto de Wembley actuaron gigantes de la música como Queen, Elton John, Sting, U2, o David Bowie. Y en el de EEUU: Lionel Richie, Madonna, Led Zeppelin, Mick Jagger o Bob Dylan. Los conciertos recaudaron más de 100 millones de dólares y fueron vistos por más de 3.000 millones de personas en todo el mundo.
Además, por esta causa se creó el grupo USA for África, con el que 45 músicos, entre ellos Michael Jackson, los Jackson Five, Stevie Wonder o Cindy Lauper, crearon la canción "We are the world".