María Guardiola todavía tiene una oportunidad para aclarar lo que es para ella la violencia machista
La presidenta extremeña vinculó su feminismo al de Vox un día antes de que un asesinato machista pusiera en cuestión su discurso
María Guardiola todavía tiene una oportunidad para aclarar lo que es para ella la violencia machista
Madird
El don de la oportunidad es esa habilidad que permite decir o hacer lo adecuado en el momento preciso. Hay quien lo tiene y quien no tanto. Y luego está el azar, ese factor incontrolable que puede convertir una estrategia pensada para obtener réditos —políticos, económicos o de cualquier tipo— en un ejercicio monumental de inoportunidad.
Algo así le ha ocurrido a la presidenta de Extremadura, María Guardiola. Su empeño —legítimo, comprensible y también urgente— por formar gobierno y evitar una repetición electoral la ha llevado a lanzarse, quizá demasiado rápido, a un acercamiento a Vox. Tanto, que en una entrevista publicada en OK Diario aseguró que el feminismo que ella defiende es el mismo que defiende Vox.
El problema es que uno de los ejes ideológicos de la ultraderecha consiste, precisamente, en negar la existencia de la violencia machista. Y resulta difícil imaginar un peor momento para hacer esa declaración: apenas 24 horas después, un hombre entró en un centro de salud de Benicàssim y asesinó a una enfermera que era, además, su expareja.
Esa coincidencia trágica no solo tensiona el discurso negacionista de Vox, que volverá a recurrir a sus argumentos habituales, sino que deja a la presidenta extremeña en una posición delicada. Guardiola, que hace no tanto renegaba de cualquier entendimiento con la ultraderecha, hasta el punto de resistirse a pactar con ellos en la anterior legislatura, ha tenido que asumir un giro forzado por la dirección de su partido. Y ahora, cuando intenta justificarlo, se topa de lleno con la realidad más cruel.
Porque la peor suerte, por supuesto, no es política: es la de la víctima. Una mujer que pasa a formar parte de una lista que no deja de crecer: casi 1.400 mujeres asesinadas desde que comenzaron a registrarse oficialmente los datos en 2003. ¿Es esto violencia machista? Para Vox, claramente, no lo es.
Por eso quizá María Guardiola tenga hoy una oportunidad, esta vez sí, de aclarar si comparte esa negación o si, pese a los acuerdos que persigue, sigue reconociendo lo que es evidente.