"Habrá que sancionar a quien se tape la boca": la FIFA estudia castigos tras el episodio racista contra Vinicius
Mikaël Silvestre forma parte de la comisión de jugadores de la FIFA y ha dado su opinión sobre las posibles consecuencias del insulto de Prestianni

Gianluca Prestianni cubriéndose la boca en el partido frente al Real Madrid / Angel Martinez

Mikaël Silvestre pertenece a esa estirpe de futbolistas que marcaron una época en el Manchester United de los años 2000. Central sobrio y competitivo, el francés levantó cinco Premier League y una Champions League con los Red Devils, un palmarés que explica su peso específico dentro del vestuario y, hoy, también fuera del césped. A sus 48 años, Silvestre forma parte de la comisión de jugadores de la FIFA, desde donde sigue de cerca los grandes debates que sacuden al fútbol actual.
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Uno de ellos ha vuelto a emerger tras el presunto insulto racista de Gianluca Prestianni a Vinicius. Un episodio especialmente delicado por la dificultad de demostrarlo: el argentino habría pronunciado el insulto 'mono' con la camiseta subida por encima de la boca. Mikaël, en declaraciones a Sky Sports, ha sido contundente al señalar el problema de fondo: "Estamos intentando buscar formas de sancionar a los jugadores que se cubren la boca, porque una cosa es hablar de táctica con tus compañeros y otra muy distinta es cuando claramente hay odio entre jugadores. Especialmente de uno hacia otro".
El exdefensa fue más allá y apuntó directamente a la necesidad de cambiar el marco disciplinario: "Quizá tengamos que sancionar este comportamiento de taparse la boca con la camiseta o acercarse boca a boca. También tenemos que hablar con los árbitros sobre qué pueden hacer y qué no pueden hacer".
Silvestre insistió en que la lucha contra este tipo de actitudes no debe quedarse solo en los despachos. Para él, la comunicación con el público también es clave: "Tenemos que hacer saber incluso a los aficionados en la grada lo que está pasando, y eso debería comunicarlo el árbitro".
"Si se demuestra, habría una suspensión"
En este caso concreto, el francés recordó que existen testimonios relevantes sobre el terreno de juego: "Hay algunos testigos, como Kylian Mbappé, que dijeron que oyeron claramente lo que se dijo. Eso sirve como testimonio". Aun así, reconoció la complejidad del proceso: "El problema es que para el árbitro es muy difícil tener pruebas claras en el momento".
Por eso, Silvestre reclamó rapidez y firmeza en la investigación, teniendo en cuenta la inmediatez de la competición: "La investigación debe ir rápido, porque la vuelta es en siete días. Si se prueba que es verdad, el jugador no debería poder jugar. Habría una suspensión masiva, porque este tipo de comportamiento no es aceptable".

Marcos Gómez-Díaz
Periodista deportivo en la Cadena SER, con una pasión inagotable por el fútbol y su capacidad para emocionar....




