Josep María Pou: "Todas mis interpretaciones buscan que los espectadores salgan del teatro con los bolsillos llenos de ideas"
El actor e intérprete de obras como "Moby Dick" regresa a Madrid con 'Gigante' en el papel del escritor Roald Dahl, acosado en 1983 por escribir una reseña contra el el ataque de Israel a El Líbano un año antes

Su nombre y sus mil vidas teatrales son sinónimos del talento más notable que puede verse sobre un escenario durante las últimas cuatro o cinco décadas. Es Josep María Pou, una carta ganadora, hecha de buen olfato y de exigencia; de formatos internacionales bien elegidos y de obras comprometidas y atractivas, a miles de kilómetros de la banalidad y la nadería; tanto como próximas a la necesidad de ser mostradas. De obras, en suma, como Gigante.
"Llegué a esta obra -comenta el actor- por exigencias de mi trabajo, soy director artístico del Romea y desde hace muchos años busco en todo el mundo funciones para poder traer aquí. Una mañana vi que en Londres se adelantaba seis meses la puesta en escena de una obra con la que se inauguraba la temporada, con un actor estadounidense que me gusta mucho y con un título muy sugestivo, muy bonito, Gigante, que además es como por cuestiones físicas me han llamado muchas veces. No me equivoqué".
Gigante cuenta uno de los capítulos más difíciles en la arrolladora vida del escritor de cuentos infantiles Roald Dahl, autor de obras tan célebres como Matilda o Charlie y la fábrica de chocolate, cuando en el verano de 1983 y a puntro de publicar Las brujas fue objeto de durísimas críticas por parte de los principales medios londinenses y neoyorquinos y de las más duras presiones del mundo editorial por publicar una reseña literaria en contra de los feroces ataques de Israel en El Líbano producidos un año antes y por calificarse de antisemita, solicitando la desaparición del pueblo israelí.
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El gigante Josep María Pou está de vuelta
"Esta obra fue una urgencia, porque empezamos a hacerla en Barcelona en mitad de los ataques de Israel sobre Palestina; de alguna manera, sentíamos la necesidad de hacernos la obra encima". Además, a Pou, lo que más le gusta de esta función es que "más que una pieza teatral, es un debate público en el que el espectador se ve en la obligación no sólo de tomar partido, sino de cambiar de opinión a medida que transcurre la obra". En ese sentido, Gigante tiene un denominador común con todas las que ha hecho el actor catalán: "Todas mis interpretaciones buscan que los espectadores salgan del teatro con los bolsillos llenos de ideas".
Roald Dahl nunca se retractó. Pero esa épica actitud tuvo fecha de caducidad, pues años después de su muerte, sus descendientes pidieron disculpas en nombre de quien ya no pudo desmentir a sus familiares... El mismo autor sobre cuya obra recayó la cancelación y la absurda revisión, cambiando palabras y frases de sus libros originales susceptibles de no ser políticamente correctos en estos tiempos.
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Un autor en una hora | Roald Dahl
Roald Dahl, fallecido en 1990, revive ahora en los casi dos metros de Josep María Pou, quien no duda en asegurar que "el mejor trabajo de un actor es el último porque hasta allí te ha llevado la experiencia en la escena y también en la vida". "Esta obra no sé si es la mejor, pero sí una de las más difíciles porque uno va teniendo años y no sabe si esta será la última actuación, por lo que ante la sospecha de que así sea, conviene ponerle el mayor empeño", sostiene Josep María Pou, quien mañana por la mañana volverá a buscar una obra en alguna parte del mundo.

Sergio Castro Salillas
Redactor y guionista en la SER desde 1996. Estuvo en La Ventana, A Vivir y ahora es redactor de Hoy...




