Pilar González Rivero, directora de AMEE: "En las víctimas hay una necesidad de justicia, de reparación, de escucha, que va más allá de lo que los tribunales pueden colmar"
La directora de la Asociación para la Mediación, el Encuentro y la Escucha explica en El Faro el concepto de la justicia restaurativa
Pilar González Rivero: "Hay una necesidad de justicia, de reparación, que va más allá de lo que los tribunales pueden colmar"
Existe en la Justicia un enfoque que va más allá de la simple aplicación de las leyes y penas contra los condenados: la justicia restaurativa, una fórmula complementaria a los procesos penales que busca reparar el daño causado por un delito poniendo en el centro a las víctimas, en lugar de centrarse solo en castigar al responsable. Así lo explica Pilar González Rivero, profesora de Derecho y directora de la Asociación para la Mediación en Encuentro (AMEE), en El Faro con Mara Torres.
“El proceso penal determina si alguien es culpable, pero no responde a las preguntas que tiene la víctima, y en muchas ocasiones se necesita verdad y comprensión en su dolor. Y eso en muchas ocasiones solo lo puede responder aquella persona que generó el daño en la víctima”, explica González Rivero, en referencia a una de tantas fórmulas que ofrece la justicia restaurativa, que son los encuentros entre víctimas y acusados.
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La asociación que dirige Pilar González Rivero trabaja con personas que han sufrido delitos de todo tipo que quieren dar este paso, y también con condenados que han asumido su responsabilidad y quieren mantener esa conversación con las víctimas. Ambos participan de manera voluntaria en programas que, en ocasiones, culminan en un encuentro restaurativo entre víctima y agresor.
"Son meses de trabajo con las víctimas, en ocasiones a nivel individual y en ocasiones también a nivel grupal, en el que la víctima puede expresar el impacto del daño. Y en ocasiones, una vez que la víctima ha sido escuchada y comprendida, para poder desenlazar ese nudo invisible que hay con el delito, es necesario resolver algunas preguntas, que en unas ocasiones las resuelve el propio autor de los hechos".
La directora de AMEE subraya que no se trata de un proceso terapéutico, aunque sí implica acompañamiento emocional, "porque sí somos personas especializadas en acompañamiento del daño y del duelo, del sufrimiento que sufren las víctimas. La mera escucha y la mera expresión de lo vivido fuera de un proceso penal para ellas ya es sanador".
Encuentros que pueden cambiar vidas
Como parte de su última campaña de sensibilización, AMEE ha compartido varios testimonios de personas que han pasado por estos procesos. Entre ellos, el de José Aguilar, víctima de un atentado terrorista, que tras reunirse con exmiembros de organizaciones violentas gracias a AMEE, encontró “un antes y un después” en su vida: "Es volver a confiar en la vida, volver a confiar en el ser humano, dejar atrás lo que es el sufrimiento. Él dice en ese testimonio que no se trata de olvidar, no se trata de justificar, sino que se trata de seguir adelante con la vida".
Otro caso es el de una mujer que sufrió violencia durante la infancia y que, tras participar en encuentros con un hombre que había cometido hechos similares, logró aliviar heridas que arrastraba desde hace años. "Cómo vuelve a confiar en la vida, y cómo las heridas que había sufrido, y el que ella recibiera respuestas a esas preguntas que la habían perseguido durante tanto tiempo, para ella fue un antes y un después".
Un servicio público, pero con carencias
Aunque la justicia restaurativa está reconocida como derecho en el Estatuto de la Víctima, y las víctimas pueden acceder de forma gratuita a estos servicios, González Rivero denuncia la falta de recursos que sufren las asociaciones que, como AMEE, ofrecen este apoyo a las víctimas frente a toda la demanda. “Las víctimas no pagan por estos servicios, pero las asociaciones como la nuestra tenemos muchísima escasez de recursos”, afirma. AMEE trabaja bajo un convenio con Instituciones Penitenciarias y recibe subvenciones públicas y donaciones privadas, pero estas no bastan para cubrir el volumen de solicitudes.
Por esa razón, la asociación ha lanzado una campaña de sensibilización y micromecenazgo en la plataforma Migranodearena, con el objetivo de ampliar su alcance y aumentar sus recursos para acompañar a más personas.