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Detectan, por primera vez, la contaminación atmosférica que produjo la "reentrada descontrolada" de un cohete Falcon de Elon Musk

El Instituto de física atmosférica Liebniz de Alemania logra medir "una pluma de litio a 96 km de altura" y confirma que los residuos espaciales pueden dejar huella química detectable en la alta atmósfera

Una exposición de 30 segundos tomada desde Collm, Sajonia, muestra la etapa superior del Falcon 9 reingresando a la atmósfera sobre Berlín, Alemania, el 19 de febrero de 2025. El cuerpo del cohete ya se ha fragmentado en varios fragmentos. Crédito: Gerd Baumgarten

Una exposición de 30 segundos tomada desde Collm, Sajonia, muestra la etapa superior del Falcon 9 reingresando a la atmósfera sobre Berlín, Alemania, el 19 de febrero de 2025. El cuerpo del cohete ya se ha fragmentado en varios fragmentos. Crédito: Gerd Baumgarten

"Vamos a un mundo, en 2030, con 75.000 satélites orbitando la Tierra", recuerdan Juan Carlos Gómez y Jose María Madiedo, ambos investigadores del Instituto Andaluz de Astrofísica-CSIC. "Y por eso, este paper científico que publica el Instituto Leibniz es tan importante; tenemos que tener en cuenta estos fenómenos", apostilla el segundo.

El trabajo, publicado en la revista "Communications Earth & Environment" documenta, según explica Madiedo, "la primera detección directa de contaminación en la mesosfera causada por la reentrada de desechos espaciales". El estudio, liderado por el físico atmosférico Robin Wing, muestra cómo detectaron una etapa superior de un cohete Falcon 9 generando "una pluma de fragmentos en suspensión de litio detectable desde tierra".

Litio diez veces superior a lo habitual

La reentrada incontrolada de este cohete de Space X ocurrió el 19 de febrero de 2025, a unos 100 kilómetros de altitud al oeste de Irlanda. Aproximadamente 20 horas después, un sistema de radar Lidar de fluorescencia de resonancia situado en Kühlungsborn (Alemania) registró un incremento abrupto en la densidad de átomos de litio. "Lo vieron a 96 km de altura", explica Madiedo.

Durante la mayor parte de la noche, la concentración máxima fue inferior a 3 átomos por centímetro cúbico. Sin embargo, poco después de la medianoche del 20 de febrero, el instrumento detectó un pico de 31 ± 8,3 átomos por cm³, es decir, 10 veces más de lo normal. La pluma persistió unos 40 minutos.

Según los autores, "se trata de la primera evidencia observacional de que la vaporización por fricción atmosférica de restos espaciales puede detectarse desde tierra mediante radar LIDAR". Se ha convertido en la primera medición directa de contaminación en la Mesosfera y Baja Termosfera asociada a un evento de reentrada de un cohete.

Del oeste de Irlanda a Alemania

Para verificar el origen antropogénico de la señal, el equipo utilizó datos meteorológicos y mediciones de radar de vientos mesosféricos. Calcularon 8.000 trayectorias y comprobaron cómo la masa de aire que contenía el litio sobre el norte de Alemania "podía retrotraerse hasta la trayectoria de reentrada del Falcon 9 al oeste de Irlanda".

El análisis de la ionosfera y de los índices geomagnéticos descartó que la acumulación de litio tuviera un origen natural.

¿Por qué medir litio?

El astrofísico Juan Carlos Gómez dice que "el litio es un trazador especialmente sensible de contaminación espacial". Recuerda que su abundancia -de forma natural- en meteoritos es muy baja y, por tanto, todo apunta al Falcon 9, que según la propia empresa "contiene 30 kilogramos de litio, en aleaciones de sus piezas y en sus baterías".

Ojo con la "nueva era espacial”

El hallazgo es importante por lo que viene. Ambos expertos españoles coinciden en que ha habido una aceleración en los lanzamientos para las megaconstelaciones en órbita baja. "Hay que vigilar la contaminación que producen las reentradas", señalan.

Un ejemplo: la constelación Starlink de Musk prevé más de 40.000 satélites que apenas tienen vidas útiles de cinco años. El número de reentradas anuales aumentará significativamente en las próximas décadas. Los autores concluyen que será esencial ampliar las capacidades de observación —tanto geográficamente como a más elementos químicos— para evaluar el impacto a largo plazo de la actividad espacial sobre la atmósfera terrestre.

Javier Ruiz Martínez

Javier Ruiz Martínez

Redactor de temas de sociedad, ciencia e innovación en la SER. Trabajo en el mejor trabajo del mundo:...

 

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