Del fallo estructural al sabotaje: la Guardia Civil sigue media docena de líneas de investigación sobre el accidente de Adamuz
El primer atestado remitido al juzgado de Montoro ofrece a la instructora el mapa con todas las hipótesis sobre el origen del accidente y solicita diligencias para ir descartando
Restos del Iryo que descarriló y posteriormente chocó contra un Alvia. / J.J. Guillen (EFE)
El primer atestado de la Guardia Civil remitido al juzgado que investiga el accidente de tren de Adamuz, en Córdoba, en el que perdieron la vida 46 personas ofrece a la instructora una panorámica de todas las líneas de trabajo que siguen abiertas para tratar de despejar las causas del siniestro, media docena de hipótesis que van del fallo estructural hasta el sabotaje. Pide diligencias para esclarecerlo.
El atestado, adelantado por eldiario.es y al que tuvo acceso la Cadena SER, expone en primer lugar la posibilidad de que se tratase de un "un problema de infraestructuras ferroviarias", ya fuera por un carril o riel de fabricación defectuosa o por una soldadura.
Al cierre del atestado, que lleva fecha de 5 de febrero, los agentes esperaban respuesta de Adif tras solicitar datos del lote de rieles utilizados en el tramo afectado por el accidente. También se ha recabado la filiación de los operarios que llevaron a cabo la soldadura de los rieles afectados, los ensayos de calidad realizados a información de la tensión en los circuitos de la vía entre los días 12 y 18 de enero.
En este apartado, se investiga también el "estado general del conjunto" (traviesas, balastro, carril, clip y soldaduras) por si "pudiera haber afectado a la rotura bien del riel, bien de la soldadura", por lo que se ha solicitado información sobre la licitación de aquellas obras y la empresa que las ejecutó.
Hay otras hipótesis, como que hubiese "algún incidente" relacionado con la estructura del propio tren, la caída de una pieza o enganche con la infraestructura ferroviaria. Han solicitado informes a Iryo así como los datos de las cajas negras de los dos trenes.
Asimismo, se ha puesto sobre la mesa la posibilidad de que el accidente lo fuera por una conducción negligente o imprudente aunque los trabajos van camino del descarte. La Guardia Civil explica si la actuación de los maquinistas pudo tener que ver.
En el caso del Alvia, donde falleció, los datos recogidos a falta de lo que contenga esa caja negra no apuntan "ninguna actuación anómala, negligente o imprudente, siendo el accidente totalmente sorpresivo y sin tiempo de reacción para el maquinista".
En cuanto al Iryo, se practicaron pruebas de alcoholemia y drogas al maquinista con resultado negativo y se tomaron testificales a tripulantes, operadores y otras personas relacionadas. A falta, de nuevo, de lo que diga la caja negra, "su actuación no evidencia imprudencia o negligencia como causa del descarrilamiento y colisión".
Recogen los agentes "otras causas aún no determinadas" y que incluyen una actuación de "sabotaje o terrorista". La unidad estaba pendiente a fecha del cierre del informe de que la juez autorizase estudios sobre presencia de trazas mecánicas y sustancias explosivas o corrosivas en los restos de la vía.
Por último, añaden otra hipótesis la de la "falta de prevención", que incluye además "una mala ejecución en la soldadura" porque, según explican los agentes, "debió de ser detectado dentro de las labores de supervisión que se debieron llevar a cabo".
"Actualmente no se puede descartar ni corroborar ninguna de las líneas de investigación al completo", dice la Guardia Civil, que pide a la instructora una batería de diligencias para completar los datos que necesitan a fin de ir confirmando o descartando las hipótesis de trabajo.