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La Unión Europea se sienta en la Junta de Paz de Trump sin aclarar su estatus y con fuertes críticas de España, Francia o Irlanda

Bruselas envía a la comisaria para el Mediterráneo a una Junta impulsada por Trump al margen de Naciones Unidas con las discrepancias de capitales como Madrid, París o Dublín. El ejecutivo comunitario asegura mantener sus dudas sobre la iniciativa pero teme quedarse fuera de las conversaciones para la reconstrucción de Gaza

La Unión Europea se sienta en la Junta de Paz de Trump sin aclarar su estatus y con fuertes críticas de España, Francia o Irlanda

Bruselas

Los equilibrismos de Bruselas para explicar su presencia en la reunión de este jueves en Washington han generado un creciente malestar entre varias capitales. La Comisión Europea asegura que sus dudas sobre la Junta de Paz para la reconstrucción de Gaza impulsada por Trump, que no cuenta con la presencia de la Autoridad Palestina, no se han disipado; pero a la vez no quiere quedarse fuera de las conversaciones.

Bruselas es la principal donante en Gaza, y el temor de quedarse excluida de un plan del que luego el bloque pagará previsiblemente parte de la factura, ha empujado al ejecutivo de Von der Leyen a sentarse en la mesa en el último momento. Aunque la fórmula elegida es confusa y criticada, y no se ha consultado con las capitales, confirman fuentes diplomáticas.

Será un perfil menor el que represente al bloque, la comisaria para el Mediterráneo, Dubravka Suica. Y en el equipo de Von der Leyen no aclaran si acudirá en condición de “observadora”, que es la fórmula elegida por Italia o Grecia frente a Bulgaria y Hungría, que son los dos únicos países de la Unión que sí formarán parte de la Junta a todos los efectos. Por lo que Bruselas asiste a la reunión constitutiva de la Junta de puntillas, con perfil bajo e intentando conciliar las dudas sobre su formato y la necesidad de estar presentes.

Un movimiento que ha generado un enorme rechazo por varios de los socios, según ha podido saber la SER. Así lo han manifestado países como Francia, España o Irlanda en una reunión de embajadores celebrada este miércoles en Bruselas. Fuentes diplomáticas explican que España ha planteado serias objeciones a la presencia de la comisaria por las dudas que plantea la compatibilidad de esta Junta con el Derecho Internacional y por el hecho de que no participe la Autoridad Nacional Palestina. Objeciones que han repetido capitales como Francia o Irlanda, que sostienen que la Comisión no puede decidir la política exterior por sí sola.

Bruselas no aclara si la comisaria tendrá el estatus de “observador”

Las autoridades comunitarias han explicado que la presencia de la comisaria para el Mediterráneo, la croata Dubravka Šuica, responde al “compromiso sostenido del bloque europeo en promover un alto el fuego en Gaza y en respaldar los esfuerzos para la reconstrucción y recuperación de la Franja” y que la asistencia a la reunión “no implica la adhesión de la Comisión Europea como miembro pleno de la Junta, sino que supone una representación acotada dentro de los esfuerzos internacionales para paliar la situación humanitaria en la región de Gaza”.

Bruselas ve compatible su presencia con las dudas que mantiene sobre la iniciativa de Trump. Dudas jurídicas y políticas sobre una Junta que pretende convertirse en permanente y con capacidades para intervenir en conflicto al margen de Naciones Unidas y su Consejo de Seguridad.

Los socialistas exigen a la Comisión que aclare su posición en la Junta de Paz

Dudas que comparte el grupo de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo, que critica abiertamente la presencia de la comisaria en esa Junta. En una carta en nombre del grupo firmada por el eurodiputado griego Yannis Maniatis, los socialistas piden a la Comisión que “exprese claramente su posición sobre la Junta de Paz”.

Existe una gran preocupación por la falta de transparencia, la falta de claridad del mandato y los riesgos de participar en iniciativas fuera del marco de las Naciones Unidas. Las propias declaraciones de la Comisión son contradictorias. Por lo tanto, instamos a la institución a que informe urgentemente al Parlamento Europeo sobre su participación en la reunión, escribe el eurodiputado socialista. El también socialista y vicepresidente del Parlamento Europeo, Javi López, considera que es “incomprensible y grave” la presencia de la comisaria.

En declaraciones a la SER, el eurodiputado español señala “que no hay paz posible si quienes deben vivirla no están en la mesa, y menos aún si se sustituye el derecho internacional por iniciativas unilaterales con claros intereses económicos”. Y considera que “si la UE quiere ser respetada en el mundo, no puede aparecer como comparsa de iniciativas de quienes pretenden someterla, sino como defensora firme de una paz justa, inclusiva y duradera”.

Enrique García

(Sevilla, 1994) Corresponsal en Bruselas, siguiendo...