Internacional

Un motín en la cárcel de máxima seguridad de Canaleta (Cuba) pone en jaque al régimen

Los internos han comenzado una protesta tras aparecer ahorcado un preso de apenas 19 años que había recibido una paliza de los guardias

vista desde Google Earth de la Carcel de Ciego de Avila

Madrid

La cárcel de Ciego de Ávila, en el centro de Cuba, es un recinto de máxima seguridad en el que viven hacinados más de 3.000 reclusos, y allí hay tres centenares de presos políticos también. El motín se producía a las 4 de la mañana cuando se enteraron de que un joven interno llamado Daniel había aparecido ahorcado después de recibir una tremenda paliza de los carceleros.

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Los internos dudan que haya sido un suicidio como dicen las autoridades de la prisión. Los reclusos están protestando por el hambre extrema, los abusos, los golpes, las torturas, la escasez de agua, la pésima higiene.

El primero en alertar de la situación ha sido el opositor cubano José Daniel Ferrer, que publicó la protesta en su portal de Facebook. "Tropas antimotines armadas hasta los dientes. Las fuerzas represivas tomaron una compañía del penal de Canaletas: gases lacrimógenos, balas de goma... URGENTE!!!", escribía.

En el vídeo, el opositor denunciaba: "El régimen ha enviado tropas especiales para reducir a los presos políticos y comunes que desde ayer comenzaron una fuerte protesta contra los abusos, el hambre extrema, las injusticias, las torturas, la escasez de agua, la pésima higiene, la pésima atención médica y, sobre todo, exigen el fin de la tiranía."

Poco después, la ONG de derechos humanos Prisoners Defenders denunciaba el suceso en una publicación en X. X confirmaba la revuelta, aunque la cifra de muertos que facilitan algunas fuentes no es fiable, porque el motín sigue en marcha y no hay ninguna información por los canales oficiales del régimen cubano.

Condiciones insalubres y hacinamiento

La prisión de Canaleta, diseñada con edificaciones modernas tras 1975, suele albergar una alta población penal, superando las tres mil personas. Desde su construcción, nunca se ha modernizado ni actualizado. Se trata de un penal de alta seguridad con muros de cemento y cercas de gran altura.

La prisión ha sido escenario de denuncias por condiciones insalubres, falta de atención médica, motines y fugas. Aloja tanto a presos comunes como, en ocasiones, a presos políticos, siendo un punto crítico dentro del sistema penitenciario cubano.

Victoria García

En la SER, desde hace casi tres décadas, con...