Fútbol

Almeyda, tras su sanción de siete partidos: "No hablaré nunca más con ningún árbitro. Parece que yo no puedo, otros igual sí"

El técnico del Sevilla lamenta su sanción. "Me querían poner 18.000 partidos y me dejaron fuera la mitad del torneo", dice en rueda de prensa

Momento en el que el árbitro Galech Apezteguía expulsa al entrenador del Sevilla Matías Almeyda / José Manuel Vidal (EFE)

Matías Almeyda se perderá los próximos siete partidos del Sevilla. Lo hará tras recibir esta sanción por su expulsión durante el partido frente al Deportivo Alavés en el Ramón Sánchez Pizjuán, debido a su encontronazo con el colegiado Iosu Galech. Días después de conocer su castigo, el técnico argentino habló en la rueda de prensa previa al choque contra el Getafe el próximo domingo. "A pesar de que la semana ha sido diferente por la espera de la sanción, han sido días normales en cuanto al fútbol", confesó.

El entrenador del Sevilla recordó que "no es bueno que nada saque del foco lo importante", que para él es el duelo en Getafe ante un conjunto azulón que "tiene un estilo de juego trabajado. Dejan el alma en cada pelota, es un rival que merece muchísimo respeto porque tienen unas estrategias" que los convierten en "duros para cualquiera". El técnico bonaerense insistió en que su suspensión por siete jornadas que le impuso el Comité de Competición por esa expulsión y su posterior reacción ante el árbitro del encuentro, el navarro Iosu Galech Apezteguía, es "una injusticia porque nunca" debió "ser expulsado".

"Eso no avala la reacción que tuve y por lo que pedí disculpas", apuntó Almeyda, quien recalcó que "jamás" ha proferido "ningún insulto" e indicó que él también está "dispuesto a aceptar disculpas", en referencia a que, en su opinión, no hizo nada para que le mostraran la tarjeta roja. "Pagaré las siete fechas de suspensión pero la sensación es de injusticia total porque todavía no sé por qué fui expulsado. Luego, rompí una botellita y me pueden caer diez o veinte partidos, los que quieran. Estoy todo el día diciendo que hay que tener tranquilidad y el primero que perdió la tranquilidad fui yo. Me equivoqué y quiero usarlo como un aprendizaje", añadió.

Almeyda anunció que no volverá "a hablar con un árbitro porque" el domingo se limitó a "preguntar" el motivo de su expulsión con las manos atrás. "Un hombre con las manos atrás es un hombre indefenso, que está hablando. Un hombre que empuja, que toca, es uno que busca. En la plaza, la esquina o acá afuera hubiera actuado de la misma manera porque tengo esos valores. Me querían poner 18.000 partidos y me dejaron fuera la mitad del torneo. Estaré con más ganas porque le agarro más cariño aún a este club. Ya no hablaré nunca más con ningún árbitro, ni para bien ni para mal. No es la manera, pero parece que yo no puedo, otros igual sí", lamentó.

No obstante, el argentino vaticinó que "al vestuario no le va a afectar" su ausencia del terreno de juego "porque está más unido que nunca" y esa "unión es lo que hará que el Sevilla salga de esta situación", algo que cree que "sería bueno para el fútbol español porque" no se trata de "club normal", sino que "al Sevilla se lo mira en todo el mundo y es un equipo importante para LaLiga".